El proyecto Vestigium, impulsado por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), ha sacado a la luz importantes hallazgos arqueológicos, históricos y paleobiológicos en la franja litoral comprendida entre Sancti Petri, La Barrosa, Roche, Conil y Barbate, un territorio que concentra evidencias de ocupación humana desde la Prehistoria hasta la Edad Contemporánea y registros naturales con millones de años de antigüedad.
La investigación, desarrollada por el Centro de Arqueología Subacuática y el Laboratorio de Paleobiología del IAPH, ha permitido documentar nuevos vestigios vinculados a la actividad humana, el comercio marítimo, la explotación de recursos pesqueros y la evolución geológica de la costa gaditana.
Sancti Petri confirma su relevancia histórica desde época fenicia
Uno de los descubrimientos más destacados se ha producido en el islote de Sancti Petri, donde las excavaciones han documentado una extensa secuencia histórica que confirma la importancia estratégica y económica de este enclave a lo largo de los siglos.
Los sondeos arqueológicos han permitido recuperar fragmentos de mármol, pavimentos hidráulicos, tejas, puntas de flecha fenicias, precintos romanos de plomo, proyectiles de honda y residuos relacionados con actividades metalúrgicas, evidencias que reflejan la intensa actividad desarrollada en la zona desde la Antigüedad. Entre los hallazgos sobresale además un fragmento de bronce que podría corresponder al brazo de una estatuilla, una pieza que abre nuevas líneas de investigación sobre el patrimonio del histórico islote.
Piletas para salazones y cerámicas prehistóricas en el Coto de la Isleta
Los trabajos realizados en el entorno de Sancti Petri también han aportado novedades significativas en el Coto de la Isleta, donde han aparecido cerámicas calcolíticas que amplían la cronología prehistórica conocida para el enclave.
Asimismo, los investigadores han localizado tres piletas que pudieron utilizarse para la producción de salazones o conservas de pescado entre finales del siglo I a.C. y mediados del siglo II d.C., acompañadas por restos de mosaicos, teselas y estructuras constructivas que apuntan a la existencia de un complejo vinculado a la explotación de los recursos marinos. Las prospecciones geofísicas realizadas en la zona han detectado además anomalías de posible origen humano que podrían dar lugar a futuras investigaciones.
La Barrosa y Roche conservan vestigios de hace cuatro millones de años
La investigación desarrollada en La Barrosa y Roche ha permitido profundizar en el conocimiento de un paisaje modelado durante millones de años. Los especialistas han estudiado antiguos niveles de playa cementados que conservan abundantes restos de moluscos pertenecientes al Plioceno, con una antigüedad estimada de entre 3,5 y 4 millones de años, un registro clave para reconstruir la evolución geológica de la costa gaditana.
En este sector también se han documentado antiguas canteras de piedra ostionera, donde aún se conservan marcas de extracción, bloques inacabados y otras evidencias de una actividad que suministró materiales para numerosas construcciones históricas de la provincia.
El recuerdo del naufragio del Soberbio resurge frente a la costa chiclanera
Junto al valor geológico y patrimonial del lugar, el proyecto ha recuperado la memoria del naufragio del navío Soberbio, ocurrido en 1752 frente a las costas de La Barrosa. Aquel siniestro marítimo movilizó durante semanas a buzos y trabajadores encargados de rescatar parte del cargamento y de la estructura del buque, convirtiéndose en uno de los episodios navales más relevantes de la zona durante el siglo XVIII.
Los fósiles marinos de Conil permiten reconstruir un litoral desaparecido
Más al sur, los acantilados de Conil han confirmado su enorme interés científico. Los investigadores han identificado estratos geológicos formados hace alrededor de cuatro millones de años y han estudiado restos fosilizados de cetáceos localizados entre la Cala del Aceite y la Cala del Puntalejo.
Estos fósiles permiten reconstruir cómo era el litoral cuando gran parte de este territorio permanecía bajo las aguas marinas y aportan información sobre los organismos que colonizaron los esqueletos antes de su fosilización, ofreciendo una valiosa ventana al pasado geológico de la costa gaditana.
Barbate recupera parte de su patrimonio marítimo e industrial
En Barbate, los trabajos se han centrado en el patrimonio histórico vinculado al mar. El equipo ha analizado los restos del vapor británico Gladiator, que naufragó en 1893 tras impactar contra unos bajos rocosos, así como los de otra embarcación de hierro que podría corresponder al buque británico Jeanie, desaparecido en 1881.
Estas investigaciones contribuyen a incrementar el conocimiento sobre el patrimonio subacuático conservado frente a la costa gaditana y permiten documentar algunos de los episodios más relevantes de la navegación comercial en la zona durante el siglo XIX.
Digitalización del antiguo molino hidráulico de la almadraba
Además, el proyecto ha documentado mediante técnicas avanzadas de fotogrametría y videogrametría el antiguo molino hidráulico asociado a la almadraba de Barbate, considerado el primer sistema de abastecimiento de agua potable de la localidad.
La digitalización de esta infraestructura facilitará su estudio, conservación y difusión, contribuyendo a preservar uno de los elementos más singulares del patrimonio histórico industrial barbateño.
Un litoral excepcional amenazado por la erosión
Según el IAPH, los resultados obtenidos en Sancti Petri, La Barrosa, Roche, Conil y Barbate ponen de manifiesto la extraordinaria riqueza patrimonial de este tramo del litoral gaditano, donde conviven vestigios fenicios y romanos, estructuras vinculadas a la industria pesquera, restos de naufragios históricos y registros paleontológicos que permiten retroceder millones de años en la historia de la región.
Los investigadores subrayan además que la erosión costera está dejando al descubierto numerosos testimonios del pasado, aunque advierten de que este mismo fenómeno puede provocar su deterioro o desaparición irreversible si no se adoptan medidas de protección adecuadas, una circunstancia que refuerza la necesidad de continuar con la investigación y conservación de este patrimonio único.
