Andalucía celebrará elecciones autonómicas el próximo domingo 17 de mayo. Así lo ha anunciado este lunes el presidente de la Junta, Juanma Moreno, tras una reunión extraordinaria del Consejo de Gobierno en la que se ha decidido disolver el Parlamento andaluz.
La convocatoria llega tras completar la legislatura de cuatro años, en una decisión que el Ejecutivo justifica por la necesidad de afrontar los próximos meses con “estabilidad política e institucional” en un contexto económico marcado por la incertidumbre.
Una convocatoria con mensaje de estabilidad
El presidente ha defendido que la fecha elegida busca facilitar la participación y permitir que Andalucía llegue al verano con un nuevo Gobierno plenamente operativo.
Según ha explicado, acudir ahora a las urnas permitirá responder con mayor rapidez a desafíos como el aumento del coste de la vida o la situación internacional, factores que ya están afectando a las familias andaluzas.
“Los próximos meses exigirán gobiernos estables y con capacidad de decisión”, ha señalado durante su comparecencia.
Balance de legislatura: empleo y reformas
Durante su intervención, el líder del Ejecutivo ha hecho balance de los últimos cuatro años, destacando el crecimiento del empleo y la mejora de los servicios públicos.
Entre los datos más relevantes, ha subrayado que Andalucía ha superado por primera vez los 3,5 millones de afiliados a la Seguridad Social y se ha consolidado como uno de los principales motores económicos del país.
Además, ha reivindicado una legislatura marcada por la estabilidad política, con la aprobación de 64 leyes y decretos, algunas de ellas impulsadas por la propia oposición.
Llamamiento a una campaña “limpia”
El presidente también ha pedido a los partidos políticos una campaña electoral basada en el respeto y la honestidad, apelando a un proceso “sin mentiras” y a la altura de la ciudadanía andaluza.
“Los andaluces merecen un debate limpio y constructivo”, ha afirmado.
La cita del 17 de mayo marcará así el rumbo político de Andalucía para los próximos cuatro años, en un escenario en el que el Gobierno busca revalidar su apuesta por la estabilidad frente a un contexto económico y social complejo.
