La sesión plenaria ordinaria celebrada este martes en Chiclana dejó una imagen clara: dentro del salón de plenos se aprobaba una modificación del Reglamento Orgánico Municipal que restringe la participación ciudadana directa, mientras fuera del edificio vecinos del extrarradio y trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio —por segundo día consecutivo— reclamaban atención a sus demandas.
El punto 2, relativo a la regulación detallada de la participación ciudadana en las sesiones, fue el más controvertido de la jornada. El Gobierno local defendió la medida alegando la necesidad de evitar “un uso abusivo del Pleno” y de equiparar el funcionamiento municipal a otros ayuntamientos y al Parlamento andaluz. Sin embargo, PP y VOX votaron en contra, evidenciando el desacuerdo sobre el rumbo que toma el reglamento en un momento en que parte de la ciudadanía —precisamente aquella que perderá ese cauce de intervención directa— se concentraba a las puertas del Ayuntamiento.
La sesión se desarrolló, además, con la ausencia del concejal de IU, Roberto Palmero, cuya formación tenía una propuesta incluida en el orden del día.
El resto del Pleno avanzó con votaciones más técnicas y un menor nivel de tensión. La nueva ordenanza fiscal sobre licencias de autotaxis salió adelante con el no del PP y la abstención de VOX y del edil Diego Rodríguez Frías; la propuesta de Izquierda Unida en defensa del comedor escolar en centros de Educación Especial fue aprobada con la abstención del PP; y la iniciativa del Partido Popular para mejorar la conectividad de la provincia obtuvo el apoyo unánime de todos los presentes, incorporando incluso una enmienda socialista para extender las demandas de actuación a varias vías del municipio.
Pese a esta apariencia de normalidad administrativa en la mayoría de puntos, la jornada quedó marcada por la aprobación del nuevo reglamento y por la desconexión entre el debate interno y el clima en la calle. Mientras se reducía el espacio formal de participación ciudadana, quienes reclaman ser escuchados permanecían fuera, frente al Ayuntamiento, recordando con su presencia que la política local no se agota en el hemiciclo.
