La hasta ahora concejala del Partido Popular en el Ayuntamiento de Conil, Mercedes del Valle, ha comparecido este viernes ante los medios para explicar públicamente las razones que la han llevado a abandonar la formación y pasar a ser concejala no adscrita, decisión que se produce tras la ruptura del pacto de gobierno entre Andalucía por Sí, Siempre Conil/100×100 Unidos por Conil y el Partido Popular.
Del Valle inició su intervención agradeciendo el “respaldo” del equipo de gobierno y el “respeto institucional” de la oposición, antes de detallar que su salida se debe a una “pérdida progresiva de autonomía” dentro del PP conileño. Según relató, tras meses de “injerencias” y “presiones” por parte de la dirección local del partido, comprobó que dichas actuaciones eran incompatibles con el ejercicio de sus competencias como concejala delegada.
“Me imponían cómo debía actuar institucionalmente y querían que firmara decisiones que no compartía”, aseguró. Del Valle afirmó que, tras comunicar a la dirección su negativa a actuar bajo imposiciones, recibió un intento de expulsión y una “solicitud informal” de retirada de sus delegaciones, algo que —según explicó— ni la dirección provincial ni el propio gobierno municipal consideraron justificado.
Aislamiento interno y ruptura del pacto
La edil relató que, tras aquel conflicto, comenzó a sufrir “retirada de medios, limitaciones de participación y exclusión de actos públicos”. Pese a ello, continuó con sus funciones hasta que se anunció la ruptura del pacto de gobierno con el Partido Popular, decisión que —dijo— conoció a través de la comparecencia pública de la alcaldesa.
“Me trasladaron que la ruptura era con el PP, no conmigo, y que podía seguir ejerciendo mis delegaciones si dejaba el partido”, apuntó. En ese contexto, y tras sentirse “orgánicamente apartada” desde hacía tiempo, decidió abandonar la formación y convertirse en concejala no adscrita.
“No he cambiado de principios ni de proyecto, solo de situación orgánica”, afirmó. “Esta no es una decisión contra nadie; es una decisión a favor de la coherencia, la autonomía y el servicio público”.
Crisis institucional, compra de voluntades y continuidad en sus delegaciones
Preguntada por los periodistas acerca de por qué no tomó esta decisión antes de que se rompiera el pacto de gobierno, Del Valle explicó que el tripartito tenía una mayoría “muy ajustada“ y que un movimiento prematuro habría generado “una crisis institucional mucho peor”.
En relación con las acusaciones de “compra de voluntades” lanzadas por el PP, lo negó tajantemente:
“Aquí no ha habido ninguna compra de voluntad. Yo llamé a la alcaldesa como cualquiera llama cuando se entera de algo importante, y ella me dijo que valoraba mi trabajo y que podía seguir”.
También confirmó que pidió continuar en sus áreas por responsabilidad y por querer terminar proyectos ya iniciados: “Son proyectos importantes para Conil y quiero dejarlos acabados”.
Respecto a si el PP podría reclamarle el acta, la concejala fue contundente: “No pienso renunciar a mi acta de concejala. Nunca.”
Mirando al futuro
Mercedes del Valle señaló que continuará al frente de las áreas de Cultura y Mayor, a la espera de posibles nuevas delegaciones en la reestructuración que se anunciará la próxima semana. Se comprometió a asumirlas “con la máxima responsabilidad”.
Sobre el nuevo escenario político con un gobierno en minoría, afirmó que incluso puede ser “positivo” si mejora el trabajo en equipo, que —según dijo— había sido “inexistente” hasta ahora:
“Si me dejan trabajar, se pueden hacer muchas cosas. Queda poco tiempo, pero puede ser mucho más efectivo”.
La edil cerró su intervención reafirmando su compromiso:
“Mi lealtad está con Conil y con sus vecinos”.
