La Plataforma por las Camareras de Piso ha hecho público un contundente manifiesto con motivo del 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, en el que denuncia la situación de precariedad, sobrecarga laboral y falta de reconocimiento que sufre este colectivo.
Bajo el lema “Vivir para trabajar hasta rompernos”, las trabajadoras aseguran ser “las grandes olvidadas del turismo”, denunciando ritmos de trabajo extremos que alcanzan hasta 40 habitaciones por turno, con condiciones físicas que provocan lesiones constantes y desgaste prematuro.
El manifiesto señala también la dificultad para conciliar, con horarios que impiden la vida familiar, así como el impacto en la salud física y mental, denunciando el uso habitual de medicación para poder continuar trabajando.
Además, critican el abandono institucional y sindical, asegurando que muchas enfermedades derivadas del trabajo no son reconocidas como profesionales y que las inspecciones laborales son insuficientes.
El colectivo apunta directamente al modelo turístico actual, al que acusan de sostenerse sobre una mano de obra precarizada, mayoritariamente femenina y en muchos casos migrante, calificando la situación como una forma de “explotación laboral”.
Entre sus principales reivindicaciones destacan la reducción de la carga de trabajo, el fin de la externalización, el reconocimiento de enfermedades profesionales, inspecciones reales y la jubilación anticipada por penosidad.
Las camareras de piso concluyen con un mensaje claro: “Este 1 de mayo no felicitamos, luchamos”, reclamando dignidad, salud y derechos para un colectivo esencial dentro del sector turístico.
Asimismo, recuerdan que la lucha de las mujeres trabajadoras tiene raíces históricas en la violencia laboral sufrida por mujeres, subrayando la necesidad de seguir visibilizando y combatiendo estas situaciones en la actualidad.
