Un incendio declarado en la zona exterior del Complejo Ambiental Miramundo ha quedado completamente extinguido tras una noche de intervención continuada por parte del Consorcio de Bomberos de la Provincia de Cádiz (CBPC). El suceso, que generó una espectacular columna de humo visible desde numerosos puntos cercanos, no ha provocado daños personales ni materiales fuera del perímetro de la planta.
En la fase inicial del operativo, participaron 6 efectivos y 2 vehículos procedentes de los parques de Medina y Benalup, a los que se sumaron en apoyo dos vehículos nodriza desplazados desde Cádiz y Jerez. El fuego afectó a una gran acumulación de residuos, lo que complicó las tareas de extinción debido a la naturaleza del combustible.
Durante las primeras horas, los bomberos centraron sus esfuerzos en contener el avance de las llamas y evitar su propagación, logrando estabilizar el incendio. La intervención contó además con la colaboración de la propia planta, cuya maquinaria estuvo trabajando activamente para arrojar arena y remover los materiales en combustión, una acción clave para sofocar el fuego en profundidad.
A pesar de la magnitud inicial del incendio y del volumen de humo generado, las autoridades confirmaron desde el primer momento que no existía riesgo para viviendas ni otras infraestructuras cercanas, dada la ubicación aislada del foco.
Tras trabajar de forma ininterrumpida durante toda la noche, los bomberos han dado el incendio por extinguido. Según han detallado, ya no hay presencia de llamas ni emisión de humo, si bien la maquinaria de la planta continuará operando para remover los residuos y descartar la existencia de posibles puntos calientes ocultos que pudieran reactivar el fuego.
En las próximas horas se procederá a la retirada de las dotaciones desplazadas, aunque el CBPC mantendrá contacto permanente con los responsables del complejo ante cualquier eventualidad que requiera una nueva intervención.
Este tipo de incendios, habituales en instalaciones de tratamiento de residuos, pueden prolongarse debido a la capacidad de ciertos materiales para mantener combustión interna durante largos periodos, lo que explica la necesidad de seguimiento incluso tras su extinción oficial.
