La Guardia Civil investiga una presunta estafa bancaria cometida mediante técnicas de ingeniería social, conocida como vishing, en la que una víctima domiciliada en Valencia sufrió la sustracción fraudulenta de más de 25.000 euros a través de cinco transferencias no autorizadas.
La investigación ha permitido identificar a cuatro personas residentes en la provincia de Cádiz como presuntas autoras de los hechos. Las diligencias ya han sido remitidas a la autoridad judicial competente.
Según explica la Guardia Civil, el fraude comenzó cuando un familiar de la víctima, autorizado en la cuenta bancaria, recibió un SMS aparentemente enviado por su entidad financiera alertando de una supuesta operación fraudulenta de 15.000 euros. El mensaje incluía además un número de teléfono para contactar.
Al llamar, fue atendido por personas que se hicieron pasar por empleados del departamento de seguridad del banco. Los estafadores utilizaban incluso una locución telefónica similar a la oficial y conocían detalles de la operación, lo que generó confianza en la víctima.
Bajo el pretexto de bloquear el supuesto movimiento fraudulento, consiguieron obtener las claves de acceso a la banca online y realizar posteriormente cinco transferencias por un importe superior a los 25.000 euros.
La investigación fue asumida por el Equipo @ de la Cibercomandancia de la Guardia Civil, que rastreó tanto las comunicaciones como el flujo económico del dinero sustraído.
La Guardia Civil recuerda la importancia de desconfiar de SMS sospechosos, no facilitar claves bancarias por teléfono y activar sistemas de autenticación reforzada para evitar este tipo de fraudes telemáticos.
