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IU Conil: «La alcaldesa no es víctima, es cómplice»

La ruptura del tripartito en Conil sigue generando reacciones políticas, y esta vez ha sido Izquierda Unida quien ha elevado el tono al señalar directamente a la alcaldesa como responsable de la crisis de gobierno. Desde la formación aseguran que la situación “no ha sido ninguna sorpresa” y que los problemas venían gestándose desde el inicio del mandato.

Según fuentes del Grupo Municipal, la alcaldesa “no es víctima de lo que está ocurriendo, es cómplice”, al considerar que tenía conocimiento de las tensiones internas y de las discrepancias sobre proyectos clave para el municipio desde el primer momento. “Ella sabía que esto no iba a funcionar”, sostienen, apuntando a bloqueos reiterados cuando se ponían sobre la mesa iniciativas que consideraban fundamentales para el desarrollo de Conil.

Proyectos bloqueados y desencuentros internos

Desde Izquierda Unida subrayan que durante los últimos tres años se produjeron fricciones constantes en torno a propuestas estratégicas para el municipio. Según explican, mientras algunas áreas del gobierno apostaban por sacar adelante determinados proyectos, otros socios mostraban reticencias o directamente paralizaban su tramitación.

Para la formación, la responsabilidad política no puede limitarse a los acontecimientos recientes, sino que debe entenderse como una consecuencia de una dinámica que —afirman— se arrastra desde el inicio del tripartito.

Sin moción de censura junto al PSOE

Pese al escenario de inestabilidad, Izquierda Unida ha descartado de forma tajante una posible moción de censura junto al PSOE. “No nos favorecía entonces y no nos favorece ahora”, han señalado, dejando claro que, aunque sería la única alternativa posible como socios de gobierno, los números actuales no permiten articular esa opción.

De este modo, la formación asume que no se dan las condiciones políticas necesarias para promover un cambio en la Alcaldía a través de esa vía.

Apoyo sin bloqueo al nuevo gobierno en minoría

A pesar de las críticas, el Grupo Municipal ha querido trasladar un mensaje de responsabilidad institucional. Han asegurado que no entorpecerán el trabajo del nuevo gobierno en minoría, apostando por una oposición que, según indican, será “firme pero constructiva”.

La crisis política en Conil abre ahora una nueva etapa marcada por la gobernabilidad en minoría y la necesidad de acuerdos puntuales en el pleno municipal. Mientras tanto, las declaraciones de Izquierda Unida añaden presión sobre la alcaldesa en un contexto político que promete seguir dando titulares en las próximas semanas.

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