Este jueves, a las 13.00 horas, ha tenido lugar una concentración de apoyo y solidaridad en el Centro de Salud La Atalaya tras la agresión sufrida la pasada semana por un profesional sanitario. El acto ha reunido a compañeros, representantes ciudadanos y usuarios con el objetivo de condenar lo ocurrido y mostrar respaldo al personal sanitario.
Durante la concentración, se guardó un ambiente de respeto y firmeza, centrado en la defensa de la sanidad pública y en la necesidad de garantizar la seguridad de los profesionales que desarrollan su labor asistencial.
El director del Centro de Salud La Atalaya, Javier Olmedo, fue el encargado de abrir el acto con la lectura de un manifiesto reivindicativo. En su intervención, subrayó que las agresiones a sanitarios son hechos “absolutamente intolerables” y recordó que los profesionales acuden a su puesto de trabajo con el único objetivo de atender y cuidar a la población.
Olmedo incidió en la importancia de contar con medidas eficaces que protejan a los trabajadores de la sanidad y apeló al respeto mutuo como base fundamental en la relación entre pacientes y personal sanitario.
A continuación, tomó la palabra la portavoz de Marea Blanca La Janda, Ana Muñoz, quien expresó el apoyo del colectivo ciudadano a los profesionales del centro. Muñoz condenó de manera rotunda la agresión sufrida y reiteró el compromiso de Marea Blanca con la defensa de una sanidad pública digna, segura y de calidad, tanto para quienes la prestan como para quienes la reciben.
La concentración concluyó con un mensaje de unidad y solidaridad, poniendo de manifiesto el rechazo social ante cualquier tipo de violencia en el ámbito sanitario y reclamando tolerancia cero frente a estas conductas.
