Las familias del alumnado del Centro de Educación Especial Infanta Doña Cristina de Upace San Fernando se movilizaron este jueves 5 de marzo ante la Delegación Territorial de Educación de la Junta de Andalucía en Cádiz para denunciar la pérdida de la subvención destinada al comedor escolar del centro durante el curso 2025/2026.
La concentración tuvo lugar a las puertas de la sede de Educación, donde los familiares dieron lectura a un manifiesto en el que reclamaron una solución a la situación generada tras la aplicación de los baremos de la convocatoria de ayudas, que han dejado al centro sin financiación para este servicio.
Solo seis centros beneficiarios
Durante la protesta, las familias denunciaron que los criterios utilizados en la convocatoria han sido injustos y no tienen en cuenta las necesidades específicas del alumnado con discapacidad, al tratarse de un centro de educación especial en el que el comedor forma parte del propio proceso educativo.
Según explicaron, en la convocatoria andaluza participaron un total de 19 centros de educación especial, de los que únicamente seis resultaron beneficiarios. Otros once quedaron como suplentes y dos fueron excluidos, lo que a juicio de las familias evidencia que la dotación presupuestaria destinada a estas ayudas ha sido insuficiente.
Un servicio esencial para el alumnado
El servicio de comedor, insistieron, no puede considerarse un complemento en este tipo de centros, ya que forma parte del horario lectivo y del proyecto educativo. Muchos de los alumnos presentan graves dificultades motoras y problemas de deglución, por lo que requieren la asistencia de profesionales especializados durante la alimentación.
Un coste elevado para las familias
La pérdida de la subvención supone además un importante impacto económico para las familias, que ahora deben asumir un gasto cercano a los mil euros por alumno para mantener el servicio. Una situación especialmente complicada para hogares que ya afrontan elevados costes derivados de terapias y tratamientos necesarios para sus hijos e hijas.
Reclaman una solución estable
Durante la movilización, los familiares reclamaron que el comedor en los centros de educación especial sea considerado un derecho vinculado al acceso al currículo educativo y que su financiación quede garantizada sin depender de convocatorias competitivas.
La protesta contó también con el respaldo de otros centros de educación especial de la provincia, que se sumaron a la reivindicación para reclamar una solución que garantice la continuidad de este servicio fundamental para la educación, la salud y la inclusión del alumnado con discapacidad.
