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Las cuidadoras y cuidadores de Chiclana dicen basta

Medio centenar de trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio de Chiclana, gestionado por la empresa municipal Emsisa, se concentraron esta mañana a las puertas del Ayuntamiento para denunciar lo que consideran “prácticas laborales injustas” y exigir una negociación “real y urgente” sobre sus condiciones de trabajo. La movilización fue convocada por el Comité de Empresa, cuyo equipo representa a una plantilla de 370 profesionales que atienden a más de 900 usuarios en el municipio.

Ambrosio Jiménez, presidenta del Comité de Empresa, explicó que la protesta llega “como último recurso”, tras años de intentos infructuosos para abrir una mesa de diálogo con la dirección de Emsisa. “Estamos aquí porque hemos agotado todos los recursos y todas las vías de comunicación con la empresa. La manifestación es la herramienta que nos queda para reivindicar nuestros derechos”, afirmó.

El “débito de horas”, principal motivo de conflicto

El eje central de la protesta es el llamado débito de horas, un sistema que, según denuncian, obliga a las trabajadoras a recuperar horas incluso cuando la ausencia del servicio no depende de ellas. Jiménez lo explica así:

“Cuando un usuario se pone enfermo, es hospitalizado o fallece, esa hora que no se presta, aunque estemos disponibles, la seguimos debiendo a la empresa. Y nos exigen pagarla incluso fuera de nuestro horario laboral”.

La presidenta del Comité añadió que esta situación afecta especialmente a quienes tienen medidas de conciliación por cuidado de menores o de personas dependientes:

“Si una trabajadora tiene reducción de jornada o alguna adaptación por conciliación, se le exige trabajar por la tarde para devolver esas horas. Y cuando no pueden hacerlo y acumulan tres negativas, se les descuenta de la nómina”.

Según las trabajadoras, ese descuento se aplica además “a un coste superior” al valor de la hora ordinaria, pues incluye costes sociales. “Como trabajadores, es inadmisible”, subrayó Jiménez.

37 escritos sin respuesta y 17 años sin actualización del kilometraje

Durante la concentración, el Comité también denunció la falta de avances en otros aspectos laborales que llevan años reclamando. Aseguran haber registrado 37 escritos pidiendo negociar modificaciones en el sistema de trabajo, sin éxito.

Otro punto crítico es el uso del vehículo propio. Según las trabajadoras, llevan 17 años cobrando 19 céntimos por kilómetro, una cantidad que consideran insuficiente y que, aseguran, ni cubre el desgaste real del vehículo ni compensa los desplazamientos efectuados.

Jiménez critica además que “los kilómetros reales no se pagan”, asegurando que la empresa establece puntos de referencia arbitrarios:

“Dicen que si vas a la playa se cuenta desde el Molino, si vas al Pago del Humo desde la Coca-Cola, si vas al Marquesado desde la Ladrillera. ¿Y los demás? ¿Nos teletransportamos? Estamos poniendo nuestros vehículos y nuestros medios al servicio de la empresa”.

Exigen sentarse a negociar

Las trabajadoras reclamaron la apertura inmediata de un proceso de negociación con Emsisa que permita corregir estas situaciones. Aseguran que no buscan confrontación, sino soluciones:

“Llevamos años intentando hablar. Hemos tenido que empezar a hacer ruido porque no podemos soportar más estas condiciones”, concluyó Jiménez.

El Comité de Empresa no descarta nuevas movilizaciones si no hay avances en los próximos días, así al menos lo anuncian con una nueva concentración este último martes de marzo en el mismo lugar y a la misma hora.

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