Medio centenar de vecinos, entre ellos las familias afectadas, se concentraban esta tarde ante la puerta del colegio público rural San José de Calasán de Conil. El motivo: el posible cierre de estas instalaciones, según apuntaban desde el AMPA, por la falta de mantenimiento que ha provocado que el edificio sea calificado como inseguro. Esta situación no es la primera vez que se vive en una de las sedes del colegio rural conileño.
Los padres piden a las administraciones que se atienda cada año las solicitudes de mantenimiento y arreglo de las infraestructuras y con el lema «Escuela rural, escuela de calidad» se resisten a que otra de las sedes sea cerrada. Eso supondría reubicar a los alumnos, desplazamientos que, a veces, son imposibles para los padres, y otra traba más para la población del diseminado del municipio.
Los más pequeños también quisieron participar de esta concentración y lo hicieron con pancartas que exigen un compromiso real con la escuela rural, más dignidad, respeto e información para las familias afectadas. Las familias aseguraron que estar hartas de promesas y anunciaron que esta será la primera de muchas movilizaciones.
