La Guardia Civil detiene a una persona tras descubrir una plantación indoor de más de 25 kilos conectada ilegalmente al alumbrado público.
La Guardia Civil ha desmantelado en la localidad de Espera (Cádiz) una plantación de marihuana oculta en el interior de una vivienda, donde se localizaron 122 plantas en pleno estado de floración y un peso total de 25,4 kilos. La operación se ha saldado con la detención de una persona acusada de tráfico de drogas y defraudación de fluido eléctrico.
La actuación se produjo el pasado 7 de mayo tras una investigación del Área de Investigación del Puesto Principal de Arcos de la Frontera, que llevaba meses siguiendo la pista de un posible cultivo indoor en un domicilio de la localidad gaditana.
Una casa conectada ilegalmente al alumbrado público
Durante la entrada y registro autorizada por el Juzgado, los agentes confirmaron que la vivienda estaba enganchada de forma ilegal al alumbrado público para alimentar toda la instalación eléctrica necesaria para el cultivo.
En una de las habitaciones se localizó la plantación principal, formada por 122 ejemplares de aproximadamente 1,20 metros de altura. Además, los agentes hallaron otra estancia completamente preparada para acoger una segunda plantación, lo que apuntaba a una actividad continuada y planificada.
La vivienda presentaba una compleja infraestructura eléctrica diseñada para favorecer el crecimiento de las plantas y mantener el cultivo indoor en funcionamiento permanente.
Accesos ocultos para evitar la vigilancia policial
Según la investigación, el detenido utilizaba una entrada trasera del inmueble, situada entre su vivienda y la de su madre, con el objetivo de evitar ser visto y dificultar la acción policial.
Los agentes habían detectado previamente indicios de actividad ilícita gracias a un trabajo de investigación que permitió localizar el punto exacto donde se ocultaba la plantación.
Detención y puesta a disposición judicial
Tras la intervención, la Guardia Civil procedió a la detención del sospechoso y a la incautación de la droga intervenida, que ha quedado a disposición del Juzgado de Guardia de Arcos de la Frontera.
El detenido está acusado de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas y otro de defraudación de fluido eléctrico.
La investigación continúa abierta para determinar si existen más personas implicadas o ramificaciones de la actividad ilícita.
