Chiclana afronta otro verano sin una respuesta integral para las personas sin hogar

La APDHA alerta de que la atención al sinhogarismo en Chiclana sigue siendo insuficiente y reclama medidas urgentes para garantizar una intervención digna, estable y efectiva antes de 2030.
La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) ha denunciado que Chiclana afronta un nuevo verano sin una atención adecuada para las personas sin hogar, una realidad que considera una de las manifestaciones más graves de exclusión social. Aunque reconoce que el Ayuntamiento desarrolla algunas iniciativas dirigidas a este colectivo, la entidad sostiene que se trata de actuaciones insuficientes y limitadas al ámbito asistencial, sin abordar las causas estructurales del problema.
Una situación extrema que exige respuestas urgentes
La organización recuerda que el sinhogarismo representa la forma más extrema de exclusión social y que detrás de esta realidad confluyen múltiples factores, entre ellos la pérdida del empleo, la ausencia de redes de apoyo familiar, las rupturas personales, determinadas circunstancias vitales adversas y, especialmente, la pobreza, un elemento que considera presente en la mayoría de los casos.
Desde la APDHA insisten en que vivir en la calle supone una situación límite que requiere respuestas excepcionales por parte de las administraciones públicas. En este sentido, subrayan que el sinhogarismo es un problema erradicable si existe voluntad política y se ponen en marcha recursos suficientes para garantizar una atención integral.
La vista puesta en el objetivo de 2030
La asociación recuerda que la Agenda 2030 fija como meta la desaparición del sinhogarismo, por lo que considera imprescindible que las administraciones locales aceleren sus actuaciones para avanzar hacia ese objetivo. Por ello, ha reclamado una mayor implicación del Ayuntamiento de Chiclana y la puesta en marcha de un programa ambicioso que permita ofrecer soluciones estables y duraderas a quienes viven en la calle.
Entre las principales demandas figura la creación de un alojamiento digno y de baja exigencia, adaptado a las necesidades de las personas sin hogar y que funcione durante todo el año. La propuesta contempla espacios que permitan la convivencia de parejas, la estancia con mascotas y la conservación de pertenencias personales, aspectos que con frecuencia dificultan el acceso a los recursos existentes.
Más recursos sociales y sanitarios
La APDHA también considera esencial la creación de un equipo especializado de calle en salud mental, integrado por profesionales capaces de acercarse directamente a las personas sin hogar para ofrecerles atención y seguimiento en su propio entorno.
Asimismo, reclama una implantación decidida del modelo Housing First o Primero Vivienda, una fórmula basada en proporcionar una vivienda estable como primer paso para la recuperación e inclusión social. El objetivo planteado por la organización es que antes de 2030 todas las personas sin hogar puedan disponer de una vivienda acompañada del apoyo profesional necesario para reconstruir sus proyectos de vida.
Reivindicaciones para garantizar la dignidad diaria
Junto a estas medidas, la entidad solicita que se asegure el acceso a comidas calientes todos los días de la semana, incluidos los fines de semana, al considerar que se trata de una necesidad básica que debe estar plenamente garantizada.
También reclama la instalación y mantenimiento de aseos públicos de uso ciudadano, una infraestructura que considera imprescindible tanto para las personas sin hogar como para el conjunto de la población y cuya prestación corresponde a las administraciones municipales.
Por último, la APDHA defiende la necesidad de municipalizar la atención a las personas sin hogar, con el objetivo de dotar a este servicio de una mayor estabilidad, coordinación y capacidad de respuesta.
Según la asociación, Chiclana no puede permitirse seguir afrontando cada verano sin una estrategia integral frente al sinhogarismo. La entidad sostiene que el tiempo para actuar se agota y que garantizar una vivienda, atención sanitaria especializada y unas condiciones de vida dignas debe convertirse en una prioridad inaplazable para cumplir con los compromisos fijados para 2030.





