La Junta deniega por segunda vez la urbanización Següesal Golf Resort en Barbate

Imagen de Archivo (Ecologistas en Acción)
La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente emite una Declaración Ambiental Estratégica desfavorable al proyecto turístico. Ecologistas en Acción celebra una decisión que impide la construcción de un complejo de más de tres millones de metros cuadrados.
La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha emitido una nueva Declaración Ambiental Estratégica (DAE) desfavorable al proyecto de urbanización Següesal Golf Resort en Barbate. Se trata de la segunda ocasión en que la administración autonómica rechaza el proyecto, después de hacerlo ya en octubre de 2022.
Un proyecto rechazado nuevamente
El Ayuntamiento de Barbate y la empresa Bogaris solicitaron en septiembre de 2024 una prórroga de la evaluación ambiental estratégica, argumentando que habían introducido cambios en el proyecto original. Sin embargo, la Consejería ha rechazado esta argumentación, afirmando en su resolución que el proyecto sigue siendo esencialmente el mismo evaluado en 2022 y que las modificaciones presentadas no alteran ni el objeto físico ni el impacto estructural del complejo turístico.
Según el dictamen de la Consejería, el proyecto mantiene los mismos riesgos ambientales identificados hace tres años. La notificación de la decisión llegó por vía telemática a través de la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Cádiz.
Magnitud e impacto del proyecto rechazado
La urbanización Següesal Golf Resort contemplaba la construcción de un complejo de 3.120.000 metros cuadrados, en el que se pretendía instalar 470 plazas hoteleras, 635 apartamentos turísticos y 450 viviendas, además de un campo de golf de dieciocho hoyos. La superficie del proyecto superaría la del propio municipio de Barbate.
El terreno destinado para la urbanización estaba clasificado en el Plan General de Ordenación Urbana como Suelo No Urbanizable de Interés Ambiental y Especial Protección Forestal. La aprobación del proyecto habría supuesto reclasificar estos terrenos como Suelo Urbanizable Sectorizado, lo que habría implicado la pérdida de la condición legal de monte de los terrenos forestales presentes en la zona.
Problemas ambientales determinantes
La Consejería ha insistido en que no se garantiza la conservación de los terrenos forestales ni la protección de hábitats naturales, algunos de ellos considerados hábitats de interés comunitario prioritarios declarados por la Unión Europea. Las medidas propuestas para corredores faunísticos y áreas de movimiento han sido consideradas insuficientes.
Asimismo, la administración autonómica ha señalado que la documentación relativa a vías pecuarias está incompleta. La actuación afectaría a la Colada de Barbate, catalogada como vía pecuaria en los registros oficiales.
Otro factor crítico es la falta de recursos hídricos. El proyecto no cuenta con un suministro de agua garantizado ni tiene previsto un sistema de saneamiento adecuado para la magnitud del complejo. Además, la ubicación del terreno entre masas forestales de monte público, muchas de las cuales forman parte del Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate, supone un riesgo considerable en el contexto de cambio climático y de incendios forestales de alta severidad.
Celebración de Ecologistas en Acción
Ecologistas en Acción y su grupo local ENEBRO han celebrado la decisión de la Consejería. La organización presentó numerosas alegaciones durante la fase de exposición pública del proyecto, todas ellas rechazadas en su momento por el Ayuntamiento, pero que finalmente han sido tenidas en cuenta por la evaluación ambiental estratégica.
El colectivo ha criticado la gestión municipal, asegurando que el Ayuntamiento de Barbate ha actuado de manera desastrosa, ocultando datos e intentando justificar un proyecto indefendible desde el punto de vista ambiental y territorial.




















