La UCA abre sus puertas a 33 jóvenes en situación de vulnerabilidad

El número de estudiantes que han accedido a la Universidad de Cádiz a través de esta reserva de plazas crece cerca de un 27% este curso. Enfermería, Medicina y las Ingenierías se sitúan entre las titulaciones más demandadas.
La educación superior continúa derribando barreras para los colectivos más vulnerables. Un total de 33 jóvenes han accedido este curso 2026/2027 a la Universidad de Cádiz (UCA) a través del cupo del 1% adicional de plazas reservado para personas en riesgo de exclusión social, una medida impulsada por la Junta de Andalucía que busca garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso a los estudios universitarios.
La cifra supone un incremento de casi el 27% respecto al curso anterior, consolidando una iniciativa que convirtió a Andalucía, desde su implantación en el año académico 2023/2024, en la primera comunidad autónoma española en poner en marcha una medida de estas características para facilitar la llegada de estudiantes vulnerables a la universidad.
Doce titulaciones elegidas por los estudiantes
Los 33 alumnos beneficiarios de este sistema han logrado acceder a un total de doce titulaciones diferentes, reflejando la diversidad de intereses y vocaciones entre los jóvenes que se han acogido a esta reserva especial de plazas.
Las carreras relacionadas con el ámbito sanitario vuelven a situarse entre las más solicitadas. Enfermería lidera la lista con cinco estudiantes matriculados, seguida de Medicina, con dos plazas ocupadas. También figuran entre las preferencias de este alumnado los grados de Psicología y Fisioterapia.
Junto a las Ciencias de la Salud, sobresalen las distintas especialidades de Ingeniería, que concentran seis matriculaciones. También registran una destacada presencia las titulaciones de Educación Infantil y Educación Primaria, mientras que estudios como Publicidad y Relaciones Públicas, Matemáticas, Derecho, Filosofía, Biotecnología o Ciencias de la Actividad Física y del Deporte completan la relación de grados elegidos.
Las mujeres lideran el acceso a través de esta reserva
El análisis de los datos revela además una mayor presencia femenina entre los beneficiarios de esta iniciativa. Del total de estudiantes admitidos mediante este cupo, 18 son mujeres, lo que representa el 54,5%, mientras que 15 son hombres, equivalentes al 45,5% restante.
Estos datos ponen de manifiesto la importancia creciente de una herramienta que busca garantizar que las circunstancias económicas, familiares o sociales no se conviertan en un obstáculo para que los jóvenes puedan cursar la carrera universitaria que desean.
Cómo funciona el cupo de exclusión social
Para beneficiarse de esta reserva de plazas, los estudiantes deben acreditar durante el proceso de preinscripción su condición de menores tutelados por el sistema de protección andaluz, jóvenes extutelados o perceptores de la Renta Mínima de Inserción Social de Andalucía o del Ingreso Mínimo Vital.
El procedimiento establece que estos aspirantes participan inicialmente en el sistema general de admisión, compitiendo en igualdad de condiciones con el resto del alumnado. En caso de no conseguir plaza en la titulación solicitada mediante la vía ordinaria, pasan a formar parte del cupo específico del 1%, donde las adjudicaciones se realizan atendiendo a la nota obtenida y al orden de preferencia de los estudios elegidos.
Más beneficiarios y más oportunidades
Durante el presente curso, las universidades públicas andaluzas han ofertado 51.600 plazas de nuevo ingreso, de las que 4.959 corresponden a la Universidad de Cádiz. Para esta institución académica, la reserva del 1% supone la disponibilidad de 50 plazas destinadas a estudiantes en situación de vulnerabilidad social.
Con el objetivo de ampliar el alcance de la iniciativa, la Junta de Andalucía ha ido incorporando nuevos colectivos beneficiarios. En el curso 2024/2025 se incluyó a los jóvenes extutelados que continúan recibiendo atención una vez alcanzada la mayoría de edad y, posteriormente, la medida se extendió también a los campus universitarios de Ceuta y Melilla.
Una medida para garantizar la igualdad de oportunidades
La evolución de los datos refleja el impacto de una iniciativa que pretende reducir las desigualdades en el acceso a la educación superior y facilitar que los jóvenes con mayores dificultades puedan desarrollar su proyecto académico y profesional.
El incremento de estudiantes admitidos en la UCA mediante este sistema confirma una tendencia al alza y evidencia la importancia de seguir impulsando políticas que favorezcan una universidad más inclusiva, accesible y abierta al talento, independientemente de las circunstancias personales o económicas de cada alumno.




















