Las playas de Chiclana mejoran significativamente con 61.000 metros cúbicos más de arena

Un estudio topográfico revela que La Barrosa y Sancti Petri presentan un excelente estado de conservación, con recuperación notable del sistema dunar.
El alcalde de Chiclana, José María Román, ha presentado los resultados del último estudio topográfico realizado entre finales de junio y principios de julio. Los datos revelan una situación muy positiva para las playas chiclaneras, con incrementos significativos de arena respecto al año anterior.
La Barrosa acumula 61.000 metros cúbicos más de arena
La playa de La Barrosa es la que presenta mejores noticias. Según el estudio, cuenta con 41.000 metros cúbicos más respecto al pasado año, de los que 20.000 fueron aportados por Costas. A estas cifras hay que añadir otros 20.000 metros cúbicos que se incorporaron en Torre Bermeja hace un par de semanas con motivo del dragado de la canal de acceso al puerto de Sancti Petri. En total, La Barrosa ha ganado 61.000 metros cúbicos de arena en estos últimos doce meses.
Recuperación notable del sistema dunar
En la zona de dunas se ha incrementado la cantidad de arena en 11.400 metros cúbicos en el último año. Los temporales de poniente registrados han propiciado la acumulación de arena hasta el punto de requerir la instalación de una pasarela adicional sobre la ya existente en el paseo marítimo.
Sancti Petri con cambios moderados
En cuanto a la playa de Sancti Petri, el balance es más modesto con 3.600 metros cúbicos más de arena respecto al pasado año. Los cambios se concentran principalmente en la zona próxima al espigón, mientras que la playa pierde arena junto al poblado almadrabero.
Análisis de todas las zonas de playa
En la zona de playa seca se ha incrementado ligeramente la cantidad de arena, mientras que en la zona de playa húmeda (zona intermareal) apenas ha habido cambios significativos. Sin embargo, en la zona sumergida, los primeros 500 metros de agua permanente registran una acumulación notable con 222.000 metros cúbicos más respecto al pasado año. Esta acumulación es tan relevante que en bajamar se observan colores ocres en el agua, indicativo de la poca profundidad causada por esta acumulación de arena.
Optimismo tras una crisis anterior
El análisis es especialmente significativo considerando la preocupación que existía hace apenas unos meses. "El diagnóstico de la playa es optimista porque tenemos más arena respecto al año pasado, incluidas las zonas dunar y sumergida", ha añadido Román, quien ha puntualizado que se trata de datos del momento actual, pero que pueden variar con el paso de los meses debido a la dinámica litoral.





