Una bebé de 10 meses y hasta 16 ratas: la denuncia de una familia en un alquiler vacacional de Zahora

Lo que iba a ser una escapada familiar para celebrar un cumpleaños acabó convirtiéndose en una experiencia marcada por la presencia continuada de roedores. Los afectados han anunciado reclamaciones ante distintas administraciones para que se investigue lo ocurrido.
Una familia ha denunciado las condiciones de una vivienda turística ubicada en Zahora, en el término municipal de Barbate, después de encontrarse con una importante presencia de ratas en la parcela durante unas vacaciones contratadas a través de Airbnb.
La estancia, prevista para cuatro noches a comienzos de julio, tenía como finalidad celebrar el cumpleaños de la pareja de Javier, que viajó junto a ella y su bebé de diez meses. Sin embargo, la situación vivida en el alojamiento llevó a la familia a marcharse antes de la fecha prevista.
Roedores en distintas zonas de la vivienda
Según relatan los afectados, la aparición de ratas fue constante durante los días que permanecieron en la casa. Fotografías y vídeos grabados por la familia muestran a los animales desplazándose por distintas áreas exteriores de la propiedad, incluyendo el jardín, la piscina, la zona de barbacoa, el porche y los alrededores del vehículo familiar.
La familia asegura que llegó a detectar entre 12 y 16 ratas dentro de la parcela, una circunstancia que, a su juicio, hizo imposible disfrutar con normalidad de las vacaciones y generó preocupación por la presencia de una menor de corta edad.
Intervención de una empresa de control de plagas
La situación motivó la actuación de una empresa especializada en control de plagas, que acudió al alojamiento mientras los huéspedes aún se encontraban allí. Durante la intervención se instalaron diversas estaciones de cebo en el perímetro de la vivienda con el objetivo de combatir la presencia de los roedores.
Los afectados explican además que, antes incluso de la llegada de los técnicos, ya existía en la parcela una jaula destinada a la captura de ratas, situada junto a varias madrigueras. Este hecho incrementó sus dudas sobre el estado del inmueble y sobre el conocimiento previo del problema.
La familia decidió marcharse antes del final de la reserva
Ante la persistencia de la situación, los huéspedes optaron por abandonar la vivienda sin completar los días contratados. Según indican, la reserva había sido gestionada a través de Airbnb y la plataforma les habría reembolsado únicamente una de las noches reservadas.
Los afectados sostienen que no se trató de la aparición aislada de algún animal, algo que podría considerarse habitual en determinados entornos rurales, sino de una presencia continuada de roedores en zonas de uso frecuente de la vivienda.
La familia ha mostrado además su preocupación por la posibilidad de que otros visitantes, especialmente aquellos que viajen con niños pequeños, puedan encontrarse con unas condiciones similares.
Polémica por las respuestas recibidas
Otro de los aspectos denunciados por los afectados hace referencia a las conversaciones mantenidas con la agencia responsable de la gestión del alojamiento.
Según las capturas conservadas por la familia, entre las respuestas recibidas figuran expresiones como “las ratas estaban antes que los humanos” o “esto es el campo”, comentarios que consideran inadecuados ante la situación que estaban comunicando.
Reclamaciones ante las administraciones
La familia asegura haber solicitado la hoja oficial de reclamaciones de la Junta de Andalucía. Según su versión, dos días después recibió una respuesta por escrito en la que se les comunicaba que no disponían de dicho documento y que podían acudir a las oficinas para reflejar su queja en “un libro que no sirve para nada”.
Ante estos hechos, los afectados preparan ahora reclamaciones formales ante Consumo, Sanidad y el Ayuntamiento de Barbate, con el propósito de que se investigue el caso y se determinen las condiciones en las que se encontraba el alojamiento.
Lo que comenzó como unos días de descanso en la costa gaditana terminó convirtiéndose, según denuncian los protagonistas, en una experiencia frustrante que obligó a poner fin anticipadamente a las vacaciones y a trasladar la situación a las autoridades competentes para evitar que pueda repetirse con futuros usuarios.





