UPLBA-Chiclana carga contra la gestión del jefe de la Policía Local a las puertas de su jubilación

El sindicato mayoritario de la Policía Local de Chiclana ha difundido un extenso comunicado en el que realiza un balance muy crítico de los casi veinte años de mandato del actual jefe del cuerpo, cuya jubilación está prevista para este 14 de julio.
La inminente jubilación del actual jefe de la Policía Local de Chiclana ha vuelto a situar el foco sobre la situación interna del cuerpo policial. A través de una publicación difundida en redes sociales, UPLBA-Chiclana ha realizado un duro balance de la gestión desarrollada durante las últimas dos décadas, una valoración que corresponde exclusivamente al sindicato y que recoge críticas a la evolución de la plantilla, a la organización del servicio y a determinadas decisiones adoptadas durante este periodo.
Este nuevo pronunciamiento llega apenas unos días después de que la organización sindical cuestionara públicamente los mensajes sobre el supuesto incremento de agentes en la ciudad. Según defendió entonces UPLBA, los policías que actualmente realizan prácticas "todavía no son funcionarios de carrera" y, por tanto, "no pueden computarse como un incremento efectivo de la plantilla operativa". El sindicato sostenía igualmente que afirmar que ya existe un aumento real de policías disponibles para prestar servicio "no refleja la situación efectiva de la plantilla".
Un balance sindical marcado por las críticas
Con motivo de la jubilación del jefe policial, prevista para el 14 de julio de 2026, UPLBA-Chiclana ha querido exponer públicamente su visión sobre estos casi veinte años de dirección.
El sindicato recuerda que cuando el actual responsable llegó a Chiclana la ciudad contaba con unos 80.000 habitantes y una plantilla que, según afirma, rondaba los 140 policías entre agentes y mandos. Asimismo, asegura que los turnos ordinarios disponían entonces de más efectivos y que la Policía Local chiclanera era considerada una referencia para otras plantillas andaluzas.
A partir de ahí, la organización sostiene que, presuntamente, la evolución ha sido negativa. En palabras del propio comunicado, "veinte años después, Chiclana ha crecido, las demandas ciudadanas se han multiplicado y los eventos son cada vez más numerosos, mientras que un turno ordinario está al 50% de lo que fue".
Según UPLBA, esta situación habría obligado a los agentes a asumir un sobreesfuerzo constante para mantener la prestación de los servicios policiales.
Presunta reducción de efectivos y desaparición de unidades
Entre las principales críticas planteadas por el sindicato figura la gestión de los recursos humanos. UPLBA sostiene que la prioridad de la Jefatura nunca fue reclamar más personal ni cubrir adecuadamente las jubilaciones producidas en la plantilla.
En este sentido, el comunicado afirma que durante estos años se habría consolidado una línea de gestión caracterizada por "menos plantilla, menos medios y menos derechos", una valoración que refleja exclusivamente la posición mantenida por la organización sindical.
El sindicato también asegura que, presuntamente, desaparecieron diversas unidades especializadas que habían alcanzado reconocimiento dentro y fuera de la provincia. Según señala, esas unidades aportaban cercanía con la ciudadanía y eficacia operativa, aunque actualmente "forman parte del recuerdo".
UPLBA considera además que estas circunstancias se han producido en un contexto de creciente demanda de servicios por parte de la población, lo que, a su juicio, dificulta ofrecer una presencia policial suficiente en la calle.
Denuncias sobre las condiciones laborales
La organización sindical también realiza una valoración crítica sobre la evolución de las condiciones laborales de los agentes.
Según expone en su publicación, la plantilla habría experimentado un aumento de la carga de trabajo, una reducción de las medidas de conciliación y un deterioro de determinados derechos laborales alcanzados mediante acuerdos previos.
En tono claramente crítico, el comunicado llega a señalar que "quizá el mayor logro de esta etapa haya sido demostrar que siempre se puede pedir más esfuerzo a quienes ya soportan todo el peso del servicio público".
Estas afirmaciones corresponden a la interpretación realizada por UPLBA-Chiclana y no incluyen la versión de la Jefatura de la Policía Local ni del Ayuntamiento de Chiclana.
El Concert Music Festival, otro de los puntos cuestionados
Otro de los asuntos abordados por el sindicato hace referencia a la gestión de dispositivos extraordinarios vinculados a grandes eventos celebrados en la ciudad, especialmente al Concert Music Festival.
UPLBA sostiene que, presuntamente, servicios que debían ser cubiertos por policías locales mediante jornadas extraordinarias acabaron siendo desempeñados principalmente por mandos policiales.
En este apartado, el sindicato afirma que el evento "terminó siendo reservado, en la práctica, para que lo cubrieran él y sus acólitos", una acusación recogida literalmente en el comunicado. Asimismo, critica que determinados mandos realizaran labores que considera poco eficientes desde el punto de vista operativo, llegando a señalar que "hemos podido ver a mandos policiales portando una linterna en una glorieta".
Se trata de manifestaciones realizadas por la organización sindical y que deben entenderse como denuncias y opiniones expresadas por la misma.
Una despedida sin presencia sindical
UPLBA-Chiclana concluye su publicación anunciando que no participará en los homenajes previstos con motivo de la jubilación del jefe policial.
El sindicato afirma que buena parte de la plantilla no comparte los reconocimientos que previsiblemente recibirá el responsable saliente y atribuye el funcionamiento cotidiano de la Policía Local al compromiso de los propios agentes.
En el tramo final del comunicado, la organización desea al jefe saliente "tanta paz lleve como descanso deja con su jubilación", una frase que resume el tono crítico de una publicación en la que el sindicato asegura que las consecuencias de su gestión "permanecen y nunca se olvidarán".
De esta forma, la despedida oficial del máximo responsable de la Policía Local de Chiclana se produce acompañada de una nueva controversia pública impulsada por UPLBA-Chiclana, que mantiene una postura abiertamente crítica sobre lo que considera que ha sido, presuntamente, el balance de estos casi veinte años al frente del cuerpo.




