Conil comenzará a multar los accesos no autorizados al casco histórico desde el 17 de julio

La Policía Local de Conil ha anunciado que a partir del 17 de julio se propondrá para sanción a los vehículos que accedan sin autorización a las zonas de tráfico restringido del casco histórico, una vez completadas las pruebas del sistema de control.
La Policía Local de Conil de la Frontera ha informado de que a partir del próximo 17 de julio comenzarán las propuestas de sanción para los vehículos que entren sin autorización en las zonas de acceso restringido del municipio. La medida entrará en vigor después de que concluyan las pruebas y comprobaciones técnicas realizadas en el sistema de control y vigilancia habilitado en el casco histórico.
Desde el cuerpo policial se ha agradecido la colaboración mostrada por la ciudadanía durante este periodo de adaptación y se ha insistido en la necesidad de respetar tanto la señalización como la normativa vigente para favorecer una movilidad más segura, ordenada y compatible con el elevado tránsito peatonal que registra la localidad durante los meses de verano.
Control de accesos en el centro histórico
Las restricciones de tráfico afectan principalmente al casco histórico de Conil, donde existen áreas de tráfico limitado y espacios de preferencia peatonal. El acceso a estas zonas está reservado a residentes, vehículos autorizados y servicios de carga y descarga, que pueden realizar su actividad en horario de 7:00 a 12:00 horas.
La puesta en marcha de las sanciones coincide con la instalación de cámaras de control de accesos en distintos puntos de la zona restringida, una medida destinada a verificar qué vehículos cuentan con autorización para circular por el centro histórico. Estos dispositivos forman parte del sistema de videovigilancia implantado para supervisar el cumplimiento de la normativa y facilitar la gestión del tráfico en uno de los espacios con mayor afluencia de peatones del municipio.
Los puntos con mayor control de tráfico
Los principales accesos sometidos a restricciones se localizan en algunos de los enclaves más transitados del centro urbano. La Puerta de la Villa, considerada una de las principales entradas al casco histórico, suele cerrarse completamente al tráfico durante las horas de mayor afluencia de peatones.
Situación similar se produce en la Avenida de la Playa, donde el paso de vehículos queda totalmente restringido cuando aumenta significativamente la presencia de viandantes. Por su parte, en la calle Chiclana, a la altura de la calle Prieta, se aplican desvíos para impedir el acceso de conductores no residentes.
Otro de los puntos habituales de control se encuentra en la intersección de la calle San Sebastián con Magallanes, donde el tráfico permanece cerrado de forma frecuente durante los periodos de mayor afluencia turística.
En todas estas zonas semipeatonalizadas se mantiene además una velocidad máxima permitida de 20 kilómetros por hora.
El Plan de Tráfico intensifica las restricciones en verano
Coincidiendo con la temporada alta, el Ayuntamiento activa cada verano su Plan de Tráfico para el centro histórico. Dentro de este dispositivo, calles como San Sebastián y otras vías principales restringen el paso de vehículos durante la tarde y la noche para facilitar la movilidad peatonal.
Habitualmente, los cierres al tráfico se establecen a partir de las 20:00 o las 21:00 horas, prolongándose hasta la madrugada en función de la afluencia registrada. Durante estos periodos, los accesos quedan limitados a residentes y vehículos expresamente autorizados.
Para garantizar la fluidez de la circulación, los desvíos habituales del tráfico se realizan a través de la calle Edison y la Avenida de la Playa, itinerarios que permiten canalizar los desplazamientos mientras permanecen activas las restricciones en el centro.
Con la entrada en vigor de las sanciones desde el 17 de julio, el Ayuntamiento y la Policía Local buscan reforzar el cumplimiento de una regulación diseñada para proteger el carácter peatonal del casco histórico y mejorar la convivencia entre residentes, visitantes y conductores durante los meses de mayor actividad turística.




