El robo de 12.000 euros en un colegio chiclanero destapa una banda criminal itinerante que actuaba en España y Portugal

El robo de 12.000 euros destinados a un viaje de fin de curso en Chiclana ha permitido identificar a una organización itinerante que actuaba en Cádiz, Sevilla, Madrid, País Vasco y Portugal. Ya hay dos detenidos.
La Guardia Civil de Cádiz ha desarticulado un grupo criminal especializado en robos a centros escolares que operaba en gran parte del territorio nacional e internacional. El trabajo investigador de los agentes ha permitido desmantelar esta organización tras más de un año de pesquisas iniciadas a raíz de un robo cometido en Chiclana de la Frontera hace aproximadamente dieciocho meses.
El robo en Chiclana que abrió la investigación
Los hechos sucedieron en marzo de 2025 cuando autores desconocidos irrumpieron de madrugada, de forma violenta, en un centro educativo chiclanero. Los delincuentes ocasionaron daños en la instalación y sustrajeron más de 12.000 euros que habían sido recaudados para financiar un viaje de fin de curso. Este robo sería el detonante de una investigación que revelaría la existencia de toda una red criminal organizada.
Una organización itinerante con largo historial
El Equipo de Policía Judicial de Chiclana de la Frontera abrió inmediatamente una línea de investigación durante meses. Mediante numerosas inspecciones oculares, análisis minuciosos de evidencias y un trabajo exhaustivo de campo, los agentes consiguieron identificar a los presuntos autores del robo. Una vez identificados, la investigación reveló que no se trataba de delincuentes aislados, sino de una organización criminal perfectamente estructurada y con un historial extenso de delitos similares.
Los investigadores determinaron que el grupo era itinerante y operaba en varias comunidades autónomas del país. Cádiz, Sevilla, Madrid y País Vasco fueron puntos clave de su actividad delictiva. Los delincuentes también cruzaban fronteras: Portugal también fue escenario de sus operaciones. Todos los robos seguían el mismo modus operandi: irrumpir violentamente en centros educativos para sustraer las recaudaciones almacenadas en las instalaciones.
Las detenciones
El pasado 29 de septiembre, las investigaciones llegaron a su punto de inflexión con las primeras detenciones. Los agentes procedieron a detener a dos de los miembros de la organización. Uno de ellos era vecino de Chipiona, mientras que el otro residía en Sanlúcar de Barrameda. Este último se encontraba cumpliendo condena en el centro penitenciario de El Puerto de Santa María al momento de su detención por delitos anteriores.
Ambos detenidos se enfrentan a acusaciones de robo con fuerza continuado y pertenencia a un grupo criminal, delitos que reflejan la gravedad de sus actuaciones y la naturaleza organizada de sus actividades.
Investigaciones en curso
Aunque el trabajo de campo ha cosechado estos resultados iniciales, la Guardia Civil ha dejado constancia de que las investigaciones continúan en marcha. Los agentes no descartan nuevas detenciones en los próximos días, lo que sugiere que la red criminal podría tener más integrantes aún no identificados. La policía mantiene abiertos los frentes de investigación y continúa analizando evidencias para completar el desmantelamiento de la organización.




















