La ayuda a domicilio vuelve a la calle en Chiclana

Las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio se concentrarán de nuevo a las puertas del Ayuntamiento para reclamar mejoras laborales y denunciar la falta de avances en un conflicto que se prolonga desde hace meses. La protesta llega tras un año marcado por movilizaciones, huelgas y desencuentros entre la plantilla, EMSISA y las administraciones implicadas.
Las trabajadoras de la Ayuda a Domicilio de Chiclana volverán a alzar la voz este viernes en una nueva concentración frente al Ayuntamiento. El colectivo mantiene así la presión para exigir soluciones a unas reivindicaciones laborales que consideran pendientes desde hace meses y que han desembocado en protestas continuadas desde la pasada primavera.
La movilización se produce en un contexto de creciente malestar dentro de un servicio esencial que presta atención a alrededor de 900 personas mayores y dependientes del municipio.
El débito horario, en el centro del conflicto
El principal foco de enfrentamiento sigue siendo el denominado débito horario, un sistema que, según denuncian las representantes de la plantilla, obliga a recuperar horas de trabajo cuando una atención domiciliaria no puede prestarse por circunstancias ajenas a las trabajadoras, como hospitalizaciones o fallecimientos de usuarios.
El comité de empresa considera que esta situación genera incertidumbre y dificultades para la conciliación familiar, especialmente entre las trabajadoras que cuentan con reducciones o adaptaciones de jornada.
Salarios, descansos y conciliación
Además del débito horario, las protestas incorporan otras reivindicaciones relacionadas con los salarios, la actualización de las compensaciones por kilometraje y el respeto a los periodos de descanso semanal. Las trabajadoras también reclaman que las jornadas parciales se desarrollen de manera continuada para facilitar la conciliación de la vida laboral y personal.
Desde el comité recuerdan que se trata de profesionales que atienden diariamente a personas dependientes y consideran que sus condiciones laborales deben estar a la altura de la responsabilidad que desempeñan.
La respuesta de EMSISA y del Ayuntamiento
Frente a estas reclamaciones, EMSISA y el Ayuntamiento de Chiclana sostienen que buena parte de las mejoras planteadas dependen de una financiación superior por parte de la Junta de Andalucía, administración que ostenta la competencia del servicio.
El Consistorio ha defendido que ya realiza una aportación cercana al millón de euros para sostener el servicio y ha advertido de que algunas de las reivindicaciones supondrían incrementar el coste en unos 2,5 millones de euros adicionales.
Asimismo, el Gobierno municipal ha solicitado en varias ocasiones la convocatoria de la comisión de seguimiento entre Ayuntamiento y Junta para analizar el futuro de la prestación y la financiación necesaria para atender las demandas de la plantilla.
Meses de movilizaciones
Las concentraciones comenzaron en marzo y se han mantenido de forma periódica a lo largo del año. Durante el verano, las trabajadoras anunciaron además un calendario de huelgas y nuevas acciones reivindicativas al considerar que el conflicto continúa sin resolverse.
La protesta de este viernes vuelve a poner de manifiesto que el pulso entre la plantilla y la empresa municipal sigue abierto y que, por el momento, no se vislumbra una solución definitiva para un servicio fundamental en la atención a las personas más vulnerables de Chiclana.




















