Los periodistas andaluces se plantan ante las agresiones: “Sin información libre, la democracia se debilita”

El Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía ha lanzado una campaña de concienciación y denuncia para frenar el aumento de amenazas, insultos y agresiones que sufren los profesionales de la información durante el ejercicio de su trabajo.
El Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía (CPPA) ha alzado la voz ante una problemática que preocupa cada vez más al sector: las agresiones, amenazas e intimidaciones que sufren periodistas, reporteros gráficos y profesionales de los medios mientras desempeñan su labor informativa.
La entidad ha puesto en marcha la campaña “Contra las agresiones a periodistas”, una iniciativa que busca visibilizar una situación que consideran incompatible con una sociedad democrática y con el derecho de la ciudadanía a recibir información libre y veraz.
La acción llega después de las concentraciones celebradas el pasado 9 de septiembre en distintos puntos de Andalucía, Ceuta y Melilla, donde centenares de profesionales del periodismo se unieron para mostrar su rechazo a cualquier forma de violencia contra quienes trabajan informando.
Una amenaza al derecho de todos a estar informados
Desde el Colegio insisten en que una agresión a un periodista trasciende el ámbito personal y afecta directamente a un derecho fundamental.
“Agredir a un profesional de los medios no es solamente atacar a una persona. Es tratar de silenciar una mirada y limitar el derecho del conjunto de la sociedad a conocer lo que está sucediendo”, señalan desde la organización.
El mensaje pone el foco en una realidad que preocupa especialmente al colectivo: cubrir una manifestación, una emergencia, un conflicto social o cualquier acontecimiento de interés público no debería convertirse en una actividad de riesgo.
Sin embargo, denuncian que cada vez son más frecuentes los casos de profesionales que reciben insultos, amenazas, coacciones o incluso agresiones físicas simplemente por realizar su trabajo.
“No podemos normalizar esta situación”
La campaña pretende además respaldar públicamente a aquellos profesionales que han sufrido episodios de violencia o intimidación durante coberturas informativas.
El Colegio ha trasladado su apoyo a periodistas, cámaras y reporteros gráficos que, en distintos puntos del país, han tenido que afrontar situaciones de tensión por el simple hecho de preguntar, grabar o informar.
Desde la entidad recuerdan que la discrepancia o el desacuerdo con una información nunca pueden justificar comportamientos violentos hacia quienes ejercen el periodismo.
“Ninguna discrepancia, ninguna tensión, justifica la violencia contra quien está cumpliendo con su deber de informar”, sostiene el manifiesto difundido por la organización.
Petición a las administraciones y a la Fiscalía
La campaña también incluye una serie de reclamaciones dirigidas a las instituciones públicas.
Por un lado, el Colegio solicita a las administraciones y a las fuerzas y cuerpos de seguridad que adopten medidas destinadas a garantizar la protección de los profesionales de la información durante el desarrollo de su trabajo, independientemente del contexto o de la naturaleza de los hechos informativos que estén cubriendo.
Asimismo, reclaman a la Fiscalía que las agresiones cometidas contra periodistas en el ejercicio de su labor sean investigadas de oficio, entendiendo que no solo se está atentando contra una persona concreta, sino también contra un derecho constitucional que pertenece al conjunto de la ciudadanía.
Una campaña que interpela a toda la sociedad
Bajo el lema “Contra las agresiones a periodistas”, el Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía está animando a profesionales, medios de comunicación y ciudadanos a difundir materiales de sensibilización en redes sociales para hacer visible una problemática que va más allá del propio sector.
La iniciativa lanza un mensaje contundente: sin periodistas que puedan trabajar con libertad y seguridad no existe una ciudadanía plenamente informada. Y sin una sociedad informada, advierten, se debilitan los pilares que sostienen cualquier democracia.
Lejos de reclamar privilegios, los periodistas andaluces aseguran que lo único que exigen es respeto hacia una profesión esencial para la vida pública. Una reivindicación que resumen en una frase tan sencilla como contundente: “Que ninguna agresión quede impune”.





