Más de 100 vehículos clásicos convierten Chiclana en un museo sobre ruedas

La X Concentración de Vehículos Clásicos volvió a llenar de historia y pasión por el motor las calles de Chiclana. Más de un centenar de coches y motocicletas, algunos llegados desde fuera de Andalucía, protagonizaron una jornada que comenzó en la Plaza Mayor y terminó en Sancti Petri entre aplausos, fotografías y recuerdos de otra época.
Chiclana vivió este domingo una de esas jornadas capaces de reunir a varias generaciones alrededor de una misma afición. La X Concentración de Vehículos Clásicos, organizada por el Club Escapes Libres, volvió a demostrar el enorme interés que despierta el motor histórico al congregar más de 100 vehículos entre coches y motocicletas en una edición que superó las expectativas de participación.
Desde primera hora de la mañana, la Plaza Mayor se transformó en una auténtica exposición al aire libre donde vecinos, visitantes y aficionados pudieron contemplar auténticas joyas de la historia de la automoción.
Un paseo por más de medio siglo de historia
La concentración permitió realizar un viaje por distintas épocas del automóvil y la motocicleta.
Entre los vehículos que más llamaron la atención del público se encontraban modelos tan populares como el Seat 600, uno de los grandes símbolos de la motorización española, o el inolvidable Renault 4, protagonista de miles de historias familiares en las carreteras del país.
Pero también hubo espacio para auténticas piezas de colección, entre ellas algunos de los primeros modelos de Ford que llegaron al mercado y que despertaron la curiosidad de numerosos visitantes.
Uno de los aspectos más valorados por el público fue la cercanía de los propietarios, que permitieron observar muchos de los vehículos con detalle e incluso conocer sus interiores, salpicaderos, instrumentación original e historias de restauración.

Participación llegada desde distintos puntos de España
Según destacó el organizador Javier Márquez, la concentración ha logrado reunir participantes procedentes de diferentes provincias andaluzas y también de otras comunidades autónomas, consolidando a Chiclana como una cita de referencia para los aficionados al vehículo clásico.
El incremento de participantes respecto a los primeros años confirma el crecimiento de un evento que ya se ha convertido en una tradición dentro del calendario local.
De la Plaza Mayor a Sancti Petri
Tras la exposición matinal y la visita prevista al espacio arqueológico de Nueva Gadeira, la caravana de vehículos emprendió su recorrido hacia Sancti Petri, donde se desarrolló la segunda parte de la jornada.
El colorido desfile de coches y motos clásicas atrajo la atención de numerosos vecinos y visitantes durante todo el trayecto, ofreciendo imágenes poco habituales con vehículos de distintas décadas circulando juntos por las calles de la ciudad.
Ya en Sancti Petri, los asistentes pudieron seguir disfrutando de una exhibición que convirtió el poblado marinero en un auténtico escaparate de la historia del motor.
Mucho más que una afición
Más allá de la belleza de los vehículos, la concentración volvió a poner de manifiesto el enorme trabajo que realizan los propietarios para conservar auténticas piezas del patrimonio automovilístico.
Cada coche y cada motocicleta escondían detrás años de restauración, búsqueda de piezas, mantenimiento y dedicación para mantener vivos modelos que forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones.
La décima edición de la concentración concluyó con la entrega de premios y reconocimientos, poniendo el broche a una jornada en la que Chiclana volvió a demostrar que la pasión por los vehículos clásicos sigue muy viva y que el rugido de los motores de antaño continúa despertando admiración allá donde aparecen.




















