¿Qué pasa con los alumnos que faltan a clase en Chiclana? Los casos de absentismo vuelven a crecer

El Ayuntamiento intervino el pasado curso en 140 casos de absentismo escolar. Aunque la cifra apenas aumenta respecto al año anterior, los datos revelan qué edades presentan más problemas de asistencia y cómo se está actuando para evitar que los menores abandonen el sistema educativo.
La lucha contra el absentismo escolar sigue siendo uno de los grandes retos educativos de Chiclana. Los últimos datos presentados por la Delegación Municipal de Educación reflejan que durante el curso 2025-2026 se intervino en 140 casos de absentismo, tres más que en el ejercicio anterior.
Aunque el aumento es moderado, los datos permiten dibujar una radiografía bastante precisa del problema en la ciudad. Con una población escolar obligatoria de 9.312 alumnos, la tasa de absentismo se situó en el 1,54%, ligeramente por encima del 1,47% registrado durante el curso precedente.
Las edades que más preocupan
Uno de los aspectos que más llama la atención del informe es la concentración de casos en determinadas etapas educativas.
Según los datos municipales, las edades que registran una mayor incidencia son los 11 años en Educación Primaria y los 15 años en Educación Secundaria, coincidiendo con cursos que suelen marcar momentos de transición importantes dentro del sistema educativo.
En el caso de Secundaria, desde los servicios educativos apuntan que buena parte del alumnado absentista corresponde a estudiantes repetidores, una circunstancia que en ocasiones incrementa el riesgo de desvinculación del entorno escolar.
Secundaria concentra la mayoría de intervenciones
La mayor parte de los expedientes abiertos por absentismo corresponde a alumnos de Educación Secundaria.
De los 140 casos atendidos durante el curso, 92 pertenecían a Secundaria, lo que representa casi dos tercios del total de intervenciones realizadas.
Por su parte, 43 casos correspondieron a Educación Primaria, mientras que también se actuó de forma preventiva en cinco situaciones detectadas en Educación Infantil, tres más que el año anterior.
Estos datos reflejan la importancia de actuar desde edades tempranas para evitar que determinadas situaciones terminen agravándose con el paso de los años.
Más de dos tercios de los casos se resolvieron positivamente
Pese a las dificultades que plantea este fenómeno, el balance municipal arroja también un dato positivo.
Según la memoria presentada por la comisión local de absentismo escolar, el 67,14% de los casos derivados fueron resueltos favorablemente, lo que supone que más de dos tercios de los menores volvieron a una situación normalizada de asistencia a clase tras la intervención de los diferentes profesionales implicados.
No obstante, dos de los expedientes tuvieron que ser trasladados a la Fiscalía de Protección del Menor, al no haberse encontrado una solución por las vías ordinarias.
Un trabajo coordinado para prevenir
La comisión de absentismo está integrada por responsables de la Delegación Municipal de Educación, técnicos especializados y agentes de la Policía Local.
Además, trabaja de forma coordinada con los equipos directivos de los centros educativos, la inspección educativa y otros profesionales relacionados con la atención a menores.
La delegada municipal de Educación, María José Batista, destacó que Chiclana sigue siendo una referencia en este ámbito gracias a un modelo basado en la prevención y la colaboración entre administraciones y centros docentes.
Según explicó, el objetivo no es únicamente intervenir cuando aparece un problema, sino detectar señales de riesgo lo más pronto posible para evitar que los menores se desconecten del sistema educativo.
Más allá de las cifras
Detrás de cada expediente hay realidades muy distintas: dificultades familiares, problemas de adaptación escolar, situaciones económicas complejas o circunstancias personales que influyen directamente en la asistencia a clase.
Por ese motivo, el trabajo desarrollado desde la comisión no se limita al control de las ausencias, sino que busca ofrecer apoyo y acompañamiento a las familias para favorecer la continuidad educativa de los menores.
Los datos muestran que el absentismo sigue siendo una realidad minoritaria en Chiclana, pero también recuerdan que cada caso supone un desafío que requiere la implicación conjunta de docentes, administraciones y familias para garantizar que ningún alumno quede atrás.




















