Si naciste en Chiclana antes de 1990 recordarás estos lugares






El Cine Moderno, la antigua Plaza de Abastos, una Barrosa muy diferente a la actual o el viejo ambiente de la Alameda forman parte de una Chiclana que ha cambiado enormemente en apenas unas décadas. ¿Cuántos de estos lugares recuerdas?
Una ciudad mucho más pequeña, donde casi todo el mundo parecía conocerse, ir al centro era realmente “ir al pueblo” y pasar una tarde en el cine podía convertirse en uno de los grandes planes del fin de semana.
Quienes crecieron en Chiclana durante los años 60, 70 y 80 han visto cómo la localidad se transformaba hasta superar los 90.000 habitantes y convertirse en uno de los principales destinos turísticos de la provincia de Cádiz.
Calles, comercios y edificios han desaparecido. Otros continúan en el mismo lugar, aunque cuesta reconocerlos si se comparan con las fotografías de hace cuatro o cinco décadas.
Estos son algunos de los lugares capaces de despertar más de un recuerdo entre los chiclaneros.
1. El Cine Moderno: cuando ir al cine era todo un acontecimiento
Para varias generaciones de chiclaneros, decir Cine Moderno es abrir directamente el cajón de los recuerdos.
Estaba situado exactamente en el lugar que hoy ocupa el Teatro Moderno.
Su historia venía incluso de mucho antes. En 1924 abrió allí el Cine Victoria, que posteriormente pasaría a denominarse Cine Moderno. Durante décadas, aquel espacio fue uno de los grandes puntos de ocio de la localidad.
Especialmente durante los años 70 y primeros 80, cuando las opciones de entretenimiento eran mucho menores que ahora, el cine era lugar de encuentro de parejas, grupos de amigos y familias.
Butacas, una única pantalla y una película que congregaba a buena parte del pueblo.
El antiguo Cine Moderno acabaría desapareciendo y el edificio fue demolido. En su solar se levantaría posteriormente el actual Teatro Moderno, inaugurado en 1999.
Pero para muchos chiclaneros aquel lugar seguirá siendo siempre “el cine”.
2. La antigua Plaza de Abastos
Probablemente sea uno de los lugares que más nostalgia provoca.
Antes del actual Mercado de Abastos existió durante alrededor de 80 años una plaza que se convirtió en uno de los grandes centros de actividad cotidiana de Chiclana.
No era simplemente un lugar para comprar pescado, carne, fruta o verdura.
Era también un punto de encuentro.
Los tenderos conocían a sus clientes, las conversaciones se mezclaban con las voces de los puestos y generaciones enteras hicieron allí la compra junto a sus padres y abuelos.
Cuando llegó su desaparición incluso se realizó un documental, La plaza, centrado precisamente en la nostalgia de comerciantes y clientes ante la pérdida de aquel espacio.
El antiguo edificio comenzó a ser derribado en abril de 2009, poniendo fin físicamente a uno de los lugares más reconocibles del comercio tradicional chiclanero.
Muchos todavía hablan de él simplemente como “la plaza vieja”.
3. La Alameda del Río de antes
La Alameda sigue ahí.
Pero no siempre ha sido como la conocemos actualmente.
Durante décadas fue el paseo por excelencia de Chiclana, uno de los principales lugares para quedar, pasear y encontrarse con conocidos.
El entorno del río tenía una enorme importancia en la vida social de la localidad.
La Alameda ha sufrido varias transformaciones a lo largo de su historia, especialmente después de la gran riada de 1965 y posteriormente con la remodelación de 1987.
Quienes la conocieron décadas atrás recuerdan una Chiclana en la que aquel espacio concentraba buena parte de la vida del pueblo.
Niños jugando, jóvenes paseando, familias, celebraciones y noches de verano.
Un testimonio recogido años después sobre la Chiclana de los 60 recuerda precisamente cómo la Alameda y el Puente Chico eran el centro de todo, lugar de juegos, paseos y reuniones entre chiclaneros de todas las edades.
4. El Puente Chico
Hay nombres que prácticamente forman parte del vocabulario de Chiclana.
Uno de ellos es Puente Chico.
Sobre el río Iro han existido distintas pasarelas conocidas con este nombre a lo largo del tiempo. Está documentada su existencia desde al menos principios del siglo XIX.
El puente inaugurado en 1928 desapareció después de la histórica riada de 1965 y posteriormente volvió a existir un paso sobre el Iro que heredó popularmente el mismo nombre.
Durante décadas, cruzarlo formó parte de la rutina diaria de miles de chiclaneros que se desplazaban entre La Banda y El Lugar.
Para muchos no era un monumento ni una atracción.
Era simplemente parte de casa.
5. La Barrosa antes del Novo
Esta quizá sea una de las transformaciones más espectaculares.
Hoy resulta prácticamente imposible hablar de Chiclana sin pensar en sus hoteles, campos de golf, urbanizaciones y en el enorme complejo turístico de Novo Sancti Petri.
Pero quienes conocieron La Barrosa durante los años 70 y 80 recuerdan un paisaje muy diferente.
Había viviendas, establecimientos y zonas de veraneo, pero el gran desarrollo turístico que actualmente caracteriza la tercera pista todavía no existía.
El proyecto de Novo Sancti Petri comenzó a tomar forma a finales de los años 80 y su campo de golf fue inaugurado oficialmente en 1990.
Hasta entonces, grandes extensiones próximas a La Barrosa estaban dominadas por pinares y terrenos sin el desarrollo hotelero que llegaría posteriormente.
El cambio sería enorme.
Durante los años 90 comenzaron a aparecer los grandes hoteles y el paisaje de esa parte del litoral chiclanero se transformó para siempre.
Quien tenga fotografías familiares de La Barrosa de hace cuarenta años probablemente tenga delante una de las mejores pruebas de cuánto ha cambiado Chiclana.
6. Sancti Petri cuando parecía un pueblo fantasma
Sancti Petri merece un capítulo propio.
El antiguo poblado almadrabero llegó a albergar a más de 2.000 personas en su época de mayor actividad.
Allí había viviendas, iglesia, escuela, mercado y edificios relacionados con la industria del atún.
Pero la crisis del sector provocó el progresivo abandono del poblado después de la desaparición del Consorcio Nacional Almadrabero en los años 70.
Durante los años 80, Sancti Petri ofrecía una imagen muy diferente a la actual.
Buena parte de sus edificaciones todavía permanecían en pie, aunque el antiguo pueblo marinero se encontraba ya prácticamente abandonado y pasó durante aquellos años por manos del Ministerio de Defensa.
Para muchos chiclaneros de aquella generación, Sancti Petri era aquel misterioso poblado al final de la carretera, lleno de edificios que hablaban de una época que ya había terminado.
Hoy su recuperación turística y hostelera ha cambiado considerablemente aquella imagen.
7. Los antiguos cines de Chiclana
Y no solo estaba el Moderno.
Hubo una época en la que Chiclana contó con diferentes salas y cines de verano.
El Cine Jardín abrió en 1935; posteriormente llegaría el Cine Arroyuelo y, a finales de los años 60, aparecieron otras salas. En 1979 se inauguró el Cine Bailén, que continuaría funcionando hasta los años 90.
Para quienes fueron niños o adolescentes durante aquellas décadas, el cine formaba parte de una forma de ocio completamente diferente.
No había plataformas digitales, teléfonos móviles ni cientos de canales.
Había que mirar qué película ponían.
Y si querías verla, había que estar allí.
Una Chiclana que parecía mucho más pequeña
Quizá lo que realmente echan de menos muchos chiclaneros no sea un edificio concreto.
Sea aquella sensación de pueblo.
La propia historia municipal refleja que durante los años 70 comenzó a desaparecer progresivamente el modelo económico basado fundamentalmente en agricultura, viñedos y salinas. Durante los años 80 y 90, el crecimiento del turismo, los servicios y la industria aceleraría profundamente la transformación económica, urbana y demográfica de Chiclana.
Llegaron nuevas barriadas, carreteras, urbanizaciones, establecimientos y miles de nuevos vecinos.
Y aquella Chiclana quedó atrás.
Pero permanece en quienes la vivieron.
En el recuerdo del Cine Moderno, en una mañana de compras en la antigua plaza, en los paseos por la Alameda, en los baños de una Barrosa sin grandes hoteles o en la silueta casi abandonada de Sancti Petri.
Seguro que faltan muchos sitios.
Y precisamente ahí está la pregunta:





