Una campaña ciudadana pide regular las exposiciones municipales

Una iniciativa ciudadana ha lanzado una recogida de firmas para exigir transparencia, criterios públicos y convocatorias abiertas en la gestión de los espacios culturales municipales de Conil de la Frontera.
La gestión de los espacios culturales públicos de Conil de la Frontera ha entrado en el debate ciudadano tras el lanzamiento de una campaña que reclama la creación de un procedimiento transparente para acceder a salas y equipamientos municipales destinados a exposiciones y actividades artísticas. La iniciativa, impulsada por la plataforma Arternativas, ha iniciado una recogida de firmas para solicitar al Ayuntamiento la puesta en marcha de mecanismos que garanticen la igualdad de oportunidades entre los creadores interesados en mostrar su trabajo.
Los promotores del manifiesto sostienen que en Conil existen tanto infraestructuras culturales municipales como una amplia comunidad artística, pero denuncian la ausencia de una regulación pública que establezca cómo se adjudican los espacios para exposiciones. Según argumentan, actualmente no existen convocatorias públicas, bases reguladoras, plazos definidos ni criterios de valoración conocidos, una situación que, a su juicio, deja las decisiones sujetas a la discrecionalidad.
Una propuesta para democratizar la cultura en Conil
La campaña defiende que la cultura financiada con recursos públicos debe regirse por procedimientos accesibles y transparentes. Por ello, el manifiesto plantea una serie de medidas dirigidas a garantizar que cualquier artista pueda presentar su proyecto en igualdad de condiciones, independientemente de sus contactos o vínculos personales.
Entre las principales reivindicaciones figura la creación de una convocatoria pública anual para exposiciones en los espacios culturales municipales de Conil, junto con la publicación de unas bases reguladoras accesibles para toda la ciudadanía. También solicitan que los criterios de valoración sean públicos, que las solicitudes sean analizadas por una comisión plural y que las resoluciones estén debidamente motivadas.
La propuesta se completa con la elaboración de una memoria anual pública sobre el uso de los espacios culturales, con el objetivo de que los ciudadanos puedan conocer cómo se gestionan estos equipamientos y qué proyectos han sido seleccionados.
La campaña busca reunir al menos 100 firmas
La iniciativa prevé registrar el manifiesto en el Ayuntamiento cuando alcance las 100 firmas de apoyo, utilizando el mecanismo del derecho de petición recogido en la Ley Orgánica 4/2001. Según explican los organizadores, este procedimiento obliga a la administración a emitir una respuesta oficial por escrito.
Los responsables de la campaña han anunciado además que harán pública la contestación municipal, independientemente de cuál sea su contenido, como muestra de su apuesta por la transparencia y la participación ciudadana.
La recogida de firmas permanece abierta y permite participar tanto con nombre visible como de forma anónima. Asimismo, pueden adherirse personas residentes dentro o fuera de Conil, identificándose con DNI, NIE o pasaporte.
"La cultura no es un privilegio, es un derecho"
Los impulsores insisten en que su propuesta no pretende señalar a personas concretas ni cuestionar la labor de quienes actualmente gestionan los espacios culturales. Tampoco reclaman ceses ni privilegios para ningún colectivo artístico.
El objetivo, señalan, es establecer reglas claras que permitan ampliar el acceso a los equipamientos públicos y fomentar una participación más abierta en la vida cultural del municipio. Bajo el lema “La cultura no es un privilegio, es un derecho”, la campaña defiende que la transparencia y la concurrencia pública son herramientas esenciales para fortalecer la actividad cultural y favorecer que un mayor número de artistas pueda desarrollar y mostrar sus proyectos en Conil de la Frontera.




