La Función Principal y la procesión de la Virgen de la Oliva marcan el día grande de Vejer








La localidad vive una intensa jornada de devoción y tradición en honor a su patrona. La procesión de esta tarde pondrá el broche de oro a un 15 de agosto marcado por la música, la fe y el recuerdo de una fecha histórica para el municipio.
Vejer de la Frontera celebra este 15 de agosto su día más señalado con los actos en honor a la Virgen de la Oliva Coronada, patrona de la localidad y uno de los principales símbolos de identidad del municipio. Desde primera hora de la mañana, vecinos y visitantes han participado en una programación marcada por la tradición, la devoción y el ambiente festivo que cada año acompaña esta festividad.
La jornada comenzó con la tradicional Diana Floreada, protagonizada por la Agrupación Musical Virgen de la Oliva, que recorrió las calles del municipio anunciando el inicio de los actos y despertando a la población con los sones característicos de esta celebración.
Una solemne función principal en la parroquia del Divino Salvador
A las 11:00 horas, la Parroquia del Divino Salvador acogió la Solemne Función Principal de la Asunción de Nuestra Señora, uno de los actos centrales del programa religioso. La ceremonia estuvo presidida por el Administrador Apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Ramón Darío Valdivia Jiménez, y contó con el acompañamiento musical de la Coral Polifónica San Dionisio Areopagita de Jerez de la Frontera.
El templo registró una notable afluencia de fieles y asistentes. Entre los presentes se encontraban miembros de la Corporación Municipal, autoridades invitadas, la Cobijada Mayor Juvenil junto a sus Damas de Honor y numerosos vecinos que quisieron participar en una celebración que combina religiosidad, patrimonio y tradición popular.
La música volvió a ocupar un lugar destacado durante la ceremonia con la interpretación del Himno de la Oliva por parte de la coral jerezana, uno de los momentos más emotivos de la mañana.
La procesión recorrerá el corazón histórico de Vejer
La atención se trasladará esta tarde a las calles del casco antiguo, donde a partir de las 20:00 horas tendrá lugar la solemne procesión de la Virgen de la Oliva. Cientos de fieles acompañarán a la imagen en un recorrido que discurrirá por algunos de los enclaves más emblemáticos de la localidad, entre ellos la Plazuela, la Corradera y la Plaza de España.
La salida procesional constituye cada año el momento culminante de la festividad, reuniendo a generaciones de vejeriegos y visitantes que participan en una manifestación pública de fe profundamente arraigada en la historia local.
Además, quienes no puedan asistir presencialmente tendrán la posibilidad de seguir el recorrido en directo a través de la página de Facebook del Ayuntamiento de Vejer y de Tuya La Janda Televisión.
Treinta años de una coronación que marcó la historia del municipio
La celebración de este año adquiere un significado especial al cumplirse treinta años de la coronación canónica de la Virgen de la Oliva, una efeméride que ocupa un lugar destacado en la memoria colectiva de la localidad.
El 15 de agosto de 1996, el entonces obispo de Cádiz y Ceuta, Antonio Ceballos Atienza, coronó a la patrona de Vejer en una ceremonia histórica que coincidió con su nombramiento como Alcaldesa Honoraria Perpetua por parte del Ayuntamiento.
Aquella jornada supuso un punto de inflexión en la devoción a la Virgen de la Oliva y consolidó definitivamente esta fecha como el acontecimiento religioso y social más importante del calendario vejeriego.
Fe, tradición e identidad vejeriega
La festividad de la Virgen de la Oliva continúa siendo una de las principales expresiones de la identidad cultural y religiosa de Vejer. La combinación de actos litúrgicos, música y participación popular convierte cada 15 de agosto en una jornada de reencuentro para el municipio.
Con más de cuatro siglos de presencia en la vida del pueblo, la patrona sigue congregando a miles de personas que encuentran en esta celebración un símbolo de pertenencia y una oportunidad para mantener vivas las tradiciones que han pasado de generación en generación.





