La Ruta del Retinto de Conil adelanta su fecha

Diecisiete restaurantes, dos jornadas gastronómicas abiertas al público y cientos de platos elaborados con carne de retinto. Conil vuelve a reivindicar uno de sus productos estrella con una nueva edición de una ruta que cada año atrae a vecinos y visitantes dispuestos a descubrir la cocina local más auténtica.
Si hay una fecha marcada en rojo para los amantes de la gastronomía en Conil, es la de la Ruta del Retinto. Del 17 de octubre al 2 de noviembre, la localidad volverá a convertirse en un gran escaparate culinario donde la carne de retinto será la gran protagonista de una cita que alcanza ya su decimotercera edición.
La iniciativa de la asociación de Jóvenes Restauradores de Conil y el Ayuntamiento reunirá este año a 17 establecimientos participantes, que ofrecerán elaboraciones especialmente diseñadas para poner en valor uno de los productos más reconocidos de la comarca.
La ruta arranca con un gran fin de semana gastronómico
La programación comenzará oficialmente los días 17 y 18 de octubre en la histórica Torre de Guzmán, donde se desarrollarán muestras culinarias, degustaciones y concursos gastronómicos que servirán como pistoletazo de salida de la ruta.
Durante esas dos jornadas, los asistentes podrán descubrir diferentes formas de cocinar el retinto, desde propuestas tradicionales hasta versiones mucho más innovadoras creadas por los propios restauradores del municipio.
Precisamente esa combinación entre tradición e innovación es una de las señas de identidad de una ruta que ha logrado consolidarse como una de las grandes citas gastronómicas del otoño en la provincia.
Diecisiete restaurantes para un mismo producto
Tras el arranque en la Torre de Guzmán, la experiencia continuará durante más de dos semanas en los distintos restaurantes participantes.
La idea es sencilla: ofrecer al visitante una oportunidad para recorrer Conil a través de su gastronomía, descubriendo distintas interpretaciones de una carne que forma parte de la identidad culinaria de la zona.
Desde la organización destacan que esta cita no solo sirve para promocionar los establecimientos locales, sino también para reforzar la imagen de Conil como destino gastronómico fuera de la temporada alta.
Un producto que ya no necesita presentación
El presidente de Jóvenes Restauradores, José Antonio Ureba, recordó durante la presentación que uno de los grandes objetivos de la ruta siempre ha sido dar a conocer los productos de proximidad y fortalecer la relación entre la hostelería y el sector primario.
Y, según explicó, ese objetivo se ha cumplido con creces.
Hace años muchos visitantes preguntaban qué era exactamente el retinto. Hoy, según asegura el propio sector hostelero, son los clientes quienes llegan directamente a los restaurantes pidiendo un chuletón, un solomillo o un entrecot de esta raza autóctona.
Gastronomía para alargar la temporada
La alcaldesa de Conil, Inmaculada Sánchez, destacó la importancia de este tipo de actividades para mantener vivo el municipio más allá de los meses de verano.
La Ruta del Retinto se ha convertido así en una herramienta para atraer visitantes durante el otoño y seguir generando actividad económica cuando la temporada turística comienza a disminuir.
Además, el evento vuelve a contar con el respaldo de distintas empresas colaboradoras, productores y entidades que hacen posible una programación que gira alrededor de uno de los productos más representativos del campo gaditano.
Una invitación a descubrir Conil a través de la cocina
Para los organizadores, la ruta es también una invitación a redescubrir el municipio.
Cada plato cuenta una historia distinta y cada restaurante ofrece una visión propia de un producto que, pese a su larga tradición, sigue sorprendiendo por su versatilidad.
Por eso, más que una simple ruta gastronómica, la propuesta se presenta como una experiencia para disfrutar de Conil a través de los sabores de su tierra.
Y este año, con 17 establecimientos implicados y dos semanas completas de actividad, todo apunta a que la Ruta del Retinto volverá a llenar de visitantes las mesas de la localidad.




















