La Policía Nacional forma a 44 sanitarios de Algeciras en técnicas para prevenir agresiones

Un taller de cinco horas impartido en la Comisaría Local ha dotado a médicos residentes y personal de mutuas de herramientas de comunicación y mediación para gestionar conflictos en el ámbito sanitario.
La Policía Nacional ha organizado en Algeciras una jornada formativa destinada a profesionales sanitarios con el propósito de proporcionarles recursos para prevenir y gestionar situaciones de conflicto durante la atención a los pacientes. La formación, celebrada en la Comisaría Local de Algeciras, ha contado con la participación de 44 profesionales, principalmente médicos residentes del Hospital Universitario Punta de Europa, además de personal de la mutua ASEPEYO.
El taller, de cinco horas de duración, ha combinado formación teórica con simulacros prácticos basados en situaciones reales. Las sesiones se han centrado en el desarrollo de habilidades de comunicación estratégica, técnicas de mediación e inteligencia emocional, haciendo especial hincapié en la empatía, la paciencia, la escucha activa y la contención verbal para gestionar situaciones de tensión con usuarios en estado de agitación.
Herramientas para evitar conflictos
El objetivo principal es que los profesionales sanitarios dispongan de recursos para afrontar provocaciones y discrepancias relacionadas con la asistencia recibida o los tratamientos prescritos, evitando que estas situaciones deriven en conflictos de mayor gravedad o posibles agresiones físicas. Se ha trabajado especialmente en técnicas de desescalada verbal y en favorecer la confianza mutua, permitiendo reconducir los conflictos antes de que puedan agravarse.
La comunicación como prevención
Durante la formación se ha destacado la importancia de la paciencia y la capacidad de escuchar y comprender las necesidades del otro. La inmediatez que caracteriza a la sociedad actual puede generar frustración cuando las expectativas de los pacientes no se corresponden con los tiempos de espera o la atención recibida, especialmente en los servicios de urgencias. A esta circunstancia se suma la presión asistencial a la que están sometidos los profesionales sanitarios. Cuando surgen dificultades de comunicación entre ambas partes, pueden aparecer discrepancias que aumenten la tensión y desemboquen en situaciones de violencia.




















