Más de 90 nadadores desafían la Bahía de Cádiz para cerrar una temporada que ha unido deporte y solidaridad en medio mundo

No hubo medallas, ni podios, ni cronómetros como protagonistas. Lo importante era llegar, compartir el reto y sumar una brazada más a una causa solidaria. Así se cerró en la Bahía de Cádiz una temporada histórica de Brazadas Solidarias, un movimiento que este año ha movilizado a más de 6.000 personas a través del deporte.
La imagen era difícilmente mejorable. Más de noventa nadadores lanzándose al agua para completar los 5.500 metros del XI Cruce a Nado de la Bahía de Cádiz Memorial Santos Fernández, una travesía ya consolidada en el calendario gaditano que puso el broche final tanto a la temporada de Brazadas Solidarias - Fundación Vicente Ferrer como al Circuito Diputación de Cádiz de Aguas Abiertas.
Bajo un cielo despejado y con unas condiciones prácticamente ideales para la práctica de la natación, los participantes cubrieron el recorrido entre Torregorda y la Casería de Osio en una jornada marcada por el compañerismo, la convivencia y el espíritu solidario.
Una travesía donde importa más el camino que el tiempo
A diferencia de otras pruebas deportivas, en este cruce el objetivo no era ganar.
Los nadadores participaron distribuidos por grupos según su ritmo, compartiendo esfuerzo y disfrutando de un entorno privilegiado como el Parque Natural Bahía de Cádiz.
El Memorial Santos Fernández mantiene precisamente esa filosofía que lo ha convertido en una de las pruebas más queridas por los aficionados a las aguas abiertas: el reto personal, la convivencia y el disfrute del entorno están por encima de cualquier clasificación.
El deporte como herramienta para cambiar vidas
Detrás de cada brazada hay mucho más que una actividad deportiva.
Durante toda la temporada, las pruebas organizadas por Brazadas Solidarias han servido para recaudar fondos destinados a proyectos impulsados por la Fundación Vicente Ferrer en diferentes partes del mundo.
Y este año ha sido especialmente significativo.
Según destacó el delegado de la Fundación Vicente Ferrer en Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla, Rafa Carmona, la temporada se ha cerrado con cifras récord: más de 30 eventos y más de 6.000 participantes vinculados a una iniciativa que sigue creciendo año tras año.
Desde la Bahía de Cádiz hasta Mozambique y Nepal
El esfuerzo de los nadadores ha tenido este año dos destinos principales.
Por un lado, las aportaciones han permitido apoyar proyectos sanitarios en Mozambique, contribuyendo al funcionamiento del Hospital Carmelo de Chókwè y reforzando la atención médica en una zona especialmente vulnerable.
Se trata además de la primera ocasión en que Brazadas Solidarias colabora con un proyecto en el continente africano tras años de trabajo en India y Nepal.
Por otro lado, la recta final de la temporada se ha volcado con la emergencia humanitaria provocada por las graves inundaciones registradas en el norte de Nepal durante el pasado verano.
La recaudación obtenida en el cruce de la Bahía ayudará a atender a cerca de 1.000 familias afectadas por la catástrofe mediante el suministro de alimentos, agua potable, material de primera necesidad, refugios temporales y asistencia médica.
Un cierre emocionante dentro y fuera del agua
La jornada contó con la presencia del concejal de Deportes del Ayuntamiento de San Fernando, Antonio Rojas, y tuvo además un significado especial para el Club Natación San Fernando, coorganizador del evento, que celebra este año su 40 aniversario.
El recuerdo al nadador Santos Fernández, cuya memoria da nombre a la prueba, estuvo también muy presente durante toda la jornada.
Y como ocurre en las mejores historias deportivas, el día no terminó al salir del agua.
Gracias a la colaboración del Club Náutico Casería de Osio y de la asociación isleña +QVeteranas, participantes, voluntarios y organización compartieron una convivencia que sirvió para intercambiar experiencias y despedir juntos una temporada muy especial.
Durante el encuentro también se entregó un reconocimiento a Rafa Gil, voluntario de la Fundación Vicente Ferrer, por sus años de compromiso, dedicación y apoyo a la organización.
Más que una competición
Quizá la mejor definición de lo que representa Brazadas Solidarias la ofreció el propio Rafa Carmona al finalizar la jornada. Porque detrás de cada travesía no solo hay nadadores. Hay personas convencidas de que un gesto aparentemente pequeño puede tener un impacto enorme.
Y esa es precisamente la esencia de un proyecto que ha conseguido conectar playas, ríos, embalses y piscinas con causas solidarias repartidas por distintos rincones del planeta. Una temporada termina. Pero miles de brazadas después, el mensaje sigue flotando sobre el agua: el deporte también puede cambiar vidas.




















