La Junta rechaza nuevamente la urbanización El Següesal Golf Resort en Barbate

La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente emite una Declaración Ambiental Estratégica desfavorable que impide llevar a cabo el proyecto turístico. Es la segunda vez que la administración andaluza bloquea esta iniciativa por sus graves impactos ambientales.
La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha emitido una Declaración Ambiental Estratégica (DAE) desfavorable para la urbanización El Següesal Golf Resort en Barbate, lo que impide definitivamente la ejecución del proyecto. Se trata de la segunda ocasión en la que la administración autonómica rechaza esta iniciativa, tras hacer lo propio en octubre de 2022.
La tramitación de este expediente municipal ha sido, como reconoce la propia administración, prolongada y complicada. El proceso comenzó con la aprobación provisional del primero en junio de 2021, cuando se sometió a diversos informes de administraciones públicas y a exposición pública. En aquella ocasión, la organización Ecologistas en Acción presentó numerosas alegaciones fundadas sobre afecciones a la Red Natura 2000 europea, la falta de recursos hídricos y la peligrosa proximidad del proyecto a masas forestales y al Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate. Todas estas alegaciones fueron rechazadas.
Un proyecto de envergadura con graves impactos ambientales
El proyecto pretendía desarrollar 3.120.000 metros cuadrados de superficie urbanizable que albergaría 470 plazas hoteleras, 635 apartamentos turísticos y 450 viviendas, además de un campo de golf de 18 hoyos. Una actuación de gran envergadura que provocaría la transformación de suelos clasificados actualmente como No Urbanizable de Interés Ambiental y Especial Protección Forestal.
Tras el rechazo inicial de 2022, el Ayuntamiento de Barbate y la empresa promotora Bogaris solicitaron en septiembre de 2024 una prórroga de la DAE argumentando que habían introducido cambios y correcciones en el proyecto. Sin embargo, el arquitecto municipal, José Antonio Albarrán, consideró que las modificaciones no eran sustanciales. A pesar de esto, el municipio aprobó provisionalmente el proyecto por segunda vez en agosto de 2025, quedando pendiente de la nueva evaluación ambiental.
La Consejería ratifica sus argumentos de 2022
La notificación de la DAE desfavorable llegó el pasado jueves, 8 de octubre, por parte de la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Cádiz. El documento es contundente: afirma que el proyecto sigue siendo esencialmente el mismo evaluado en 2022 y que las modificaciones presentadas no alteran el objeto físico ni el impacto estructural del complejo turístico original, manteniendo así los mismos riesgos ambientales detectados hace tres años.
La Consejería señala que las medidas propuestas, como corredores faunísticos y áreas de movimiento en zonas residenciales y turísticas, resultan insuficientes para garantizar la conservación de los terrenos forestales. Además, destaca que la documentación aportada está incompleta respecto a vías pecuarias, particularmente sobre la Colada de Barbate. La administración también advierte de que no se garantiza la protección de hábitats naturales incluidos en el ámbito, algunos de ellos considerados hábitats de interés comunitario prioritarios por la Unión Europea.
Por último, la Consejería subraya que lo planteado para mejorar la conectividad ecológica no cumple con los objetivos del Plan Director para la mejora de la Conectividad Ecológica de Andalucía, cerrando así definitivamente las posibilidades de que esta urbanización pueda llevarse a cabo en los términos propuestos.




















