¿Cuál es el municipio con más mujeres emprendedoras de la comarca?

El trabajo autónomo femenino sigue creciendo en la comarca, aunque los datos revelan diferencias importantes entre municipios cuando se analizan tanto las cifras absolutas como el peso real de las mujeres dentro de la actividad económica local
El emprendimiento femenino continúa ganando protagonismo en la economía de la comarca. Los últimos datos oficiales muestran que miles de mujeres desarrollan su actividad como autónomas en municipios como Chiclana, Conil, Barbate y Vejer, aunque la realidad cambia significativamente según se analice el número total de autónomas o la presencia femenina dentro del conjunto del trabajo por cuenta propia.
Las estadísticas del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), correspondientes a junio de 2026, reflejan que uno de estos municipios lidera claramente el número de mujeres afiliadas al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), mientras que otro ocupa el primer puesto cuando se mide la participación femenina dentro del total de autónomos.
Un municipio destaca claramente en número de autónomas
Los datos sitúan a Chiclana de la Frontera como el municipio con más mujeres autónomas entre las cuatro localidades analizadas. La ciudad alcanza las 1.961 afiliaciones femeninas al RETA, una cifra que supera ampliamente las registradas en Conil, Barbate y Vejer.
Por detrás se sitúa Conil de la Frontera, con 849 mujeres autónomas, mientras que Barbate registra 556 y Vejer de la Frontera alcanza las 454 afiliaciones femeninas.
Estas cifras están directamente relacionadas con el tamaño del tejido económico de cada municipio y con su volumen total de actividad empresarial.
El liderazgo cambia cuando se analiza la proporción femenina
Sin embargo, el escenario cambia al observar qué peso tienen las mujeres dentro del conjunto de trabajadores autónomos de cada localidad.
En este caso, Barbate se coloca al frente de la clasificación, ya que las mujeres representan el 38,1 por ciento de todas las afiliaciones al RETA registradas en el municipio.
La diferencia no es muy amplia, pero permite a Barbate situarse por delante del resto de localidades analizadas. Le siguen Vejer, con un 36,1 por ciento, y Chiclana, con un 36 por ciento. Conil presenta el porcentaje más bajo de participación femenina entre las cuatro poblaciones estudiadas.
En todos los casos, los hombres continúan siendo mayoría dentro del trabajo autónomo.
El músculo empresarial también marca diferencias
La fortaleza económica de cada municipio también se refleja en el número de empresas registradas.
Según los últimos datos disponibles del Directorio de Empresas del IECA, correspondientes a enero de 2025, Chiclana cuenta con 5.379 empresas, una cifra que supera incluso la suma de las existentes en Barbate y Vejer juntas y que la consolida como el principal motor empresarial de esta comparativa.
Conil ocupa la segunda posición, mientras que Barbate y Vejer completan la clasificación.
Además, en los cuatro municipios predominan los negocios constituidos como personas físicas, una fórmula muy vinculada al trabajo autónomo y al pequeño emprendimiento.
La mayoría de autónomos tiene entre 40 y 59 años
Otro aspecto llamativo es el perfil de edad de quienes trabajan por cuenta propia.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística muestran que el mayor volumen de autónomos se concentra en las franjas de edad comprendidas entre los 40 y los 59 años.
En Chiclana y Conil, el grupo más numeroso es el de personas situadas entre los 40 y los 49 años. En cambio, en Barbate y Vejer predominan los trabajadores por cuenta propia de entre 50 y 59 años.
Este comportamiento confirma que el emprendimiento continúa estando muy vinculado a etapas de madurez profesional, aunque también existe una presencia destacada de jóvenes autónomos menores de 40 años.
Dos liderazgos distintos
La fotografía final deja una conclusión clara. Chiclana lidera en número total de mujeres emprendedoras y en tamaño empresarial, mientras que Barbate destaca por contar con la mayor presencia femenina dentro de su tejido autónomo.
Dos formas diferentes de analizar una misma realidad que reflejan el creciente protagonismo de las mujeres en la actividad económica de la comarca y su papel cada vez más relevante en el desarrollo empresarial y profesional de sus municipios.











