Óscar Puente dimite una semana después del accidente ferroviario con víctimas de Cádiz

Óscar Puente durante su comparecencia hoy en el congreso de los Diputados donde anunció su renuncia.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha presentado este martes su dimisión tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), una tragedia que ha dejado 69 fallecidos y más de 200 heridos, entre ellos varias víctimas de la provincia de Cádiz.
La renuncia se ha producido al término de su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso, donde ha asumido una responsabilidad política por la segunda gran tragedia ferroviaria ocurrida en España en menos de un año.
Puente ha anunciado además que abandona cualquier aspiración electoral de cara a los comicios del próximo 29 de noviembre. Durante su intervención aseguró que la decisión estaba tomada desde el mismo momento en que conoció la magnitud del siniestro. “Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año”, afirmó, apelando a la “dignidad política, coherencia y empatía con las víctimas”.
Cádiz, entre las provincias golpeadas por la tragedia
El accidente, ocurrido el pasado 28 de octubre en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, tuvo una especial repercusión en la provincia gaditana, donde varias familias se vieron afectadas por la pérdida de seres queridos o por las lesiones sufridas por pasajeros que viajaban en el convoy siniestrado.
Precisamente esa conexión directa con la provincia convierte la dimisión del ya exministro en un asunto de especial interés para los lectores gaditanos, que han seguido durante los últimos días la evolución de la investigación y las demandas de responsabilidades políticas.
Del “no voy a dimitir” a la renuncia
La dimisión de Puente llega acompañada de una evidente contradicción respecto a sus declaraciones realizadas apenas dos días después del accidente. El pasado 30 de octubre, el entonces ministro descartó abandonar el cargo y aseguró públicamente que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no le había pedido su salida. “Ni va con mi carácter ni tampoco es lo que el presidente me ha pedido”, afirmó entonces, defendiendo que su responsabilidad era “dar la cara”, esclarecer lo ocurrido y aportar soluciones.
Sin embargo, este martes sostuvo que había decidido renunciar “en los primeros minutos” tras conocer la tragedia y que únicamente había esperado para completar las primeras actuaciones de emergencia, la atención a las víctimas y las medidas inmediatas de seguridad antes de hacer pública su marcha.
Ese contraste entre ambos mensajes marcará previsiblemente buena parte del debate político de las próximas horas. Mientras que el viernes defendía su continuidad para liderar la respuesta institucional al accidente, hoy argumenta que su salida era una decisión asumida desde el primer momento.
Presión política creciente
La continuidad de Puente se había convertido en uno de los principales focos de tensión política desde la tragedia de Urda. Diversos grupos de la oposición y también varios socios parlamentarios del Gobierno reclamaron su dimisión durante los últimos días, hasta el punto de que prácticamente todas las formaciones con representación en el Congreso le exigieron responsabilidades durante su comparecencia.
Con su renuncia, el Gobierno abre ahora una nueva etapa al frente del Ministerio de Transportes mientras la investigación sobre las causas del accidente continúa abierta y trata de determinar las responsabilidades técnicas y operativas del siniestro.




















