Un chiclanero tuvo que abandonar su tierra para trabajar en videojuegos y ahora vende miles con su propio juego

Arturo, conocido en el mundo digital como Tori, ha vendido más de 16.000 copias de su videojuego, creado en solitario tras el cierre del estudio en el que trabajaba en Madrid. El título ha alcanzado gran popularidad gracias, entre otros, a vídeos de creadores de contenido como El Rubius.
El talento chiclanero también encuentra su espacio en la industria internacional de los videojuegos. Arturo, conocido como Tori en el mundo digital, ha conseguido superar las 16.000 copias vendidas de The Plant Shop, un videojuego independiente desarrollado íntegramente por él y que ha logrado hacerse un hueco en la plataforma Steam.
El joven, natural de la zona de La Barrosa y El Pinar de los Guisos, ha contado su experiencia en una entrevista en el programa Más de Cerca, donde ha explicado cómo decidió emprender su propio proyecto después de que cerrara el estudio de videojuegos de Madrid en el que trabajaba desde hacía cuatro años.
Ante la posibilidad de buscar un nuevo empleo en la industria, Tori optó por una alternativa más arriesgada: desarrollar y publicar su propio videojuego. Tras un año de trabajo en solitario, el proyecto comenzó a ganar popularidad y a recibir una respuesta muy positiva por parte de los jugadores.
Actualmente, The Plant Shop acumula más de 450 reseñas positivas en Steam. Una de las claves de su repercusión ha sido la difusión a través de creadores de contenido, entre ellos El Rubius, cuyo vídeo jugando al título supera los cuatro millones de visualizaciones, según ha explicado el propio desarrollador durante la entrevista.
Una tienda de plantas con un inquietante secreto
The Plant Shop combina la simulación de una tienda de plantas con elementos de terror. El jugador debe atender a los clientes y crear plantas mediante la combinación de semillas, tierra y agua, mientras una misteriosa criatura acecha durante la noche.
La idea original surgió de una experiencia cercana al propio creador: su novia, aficionada a las plantas. A partir de esa inspiración, Tori comenzó a construir un universo que mezcla una estética acogedora con una atmósfera inquietante y elementos narrativos.
El videojuego también incorpora referencias personales. Algunos de sus clientes están inspirados en familiares y amigos del desarrollador, mientras que otros personajes están relacionados con creadores de contenido que han contribuido a dar visibilidad al proyecto.
En el apartado visual, el título apuesta por una estética que recuerda a los videojuegos de la primera PlayStation, con modelos tridimensionales y un estilo retro. Una decisión creativa que, según Tori, conecta con una tendencia presente en el mercado independiente, donde los desarrolladores pueden experimentar con propuestas visuales y mecánicas diferentes a las de las grandes producciones.
El juego salió al mercado con un precio de cinco euros, una decisión con la que su creador buscó ofrecer una experiencia accesible sin necesidad de competir con los elevados presupuestos de las grandes compañías.

De Chiclana a Madrid para cumplir su sueño
El camino de Tori hasta el desarrollo profesional de videojuegos comenzó con una vocación temprana. Durante sus años de estudiante en San Felipe Neri, ya tenía claro que quería dedicarse a esta industria. Sin embargo, hace aproximadamente una década, la falta de formación específica en desarrollo de videojuegos en su entorno le llevó a trasladarse a Madrid para buscar oportunidades profesionales.
Allí trabajó durante cuatro años en un estudio, una etapa que terminó cuando la empresa tuvo que cerrar. Fue entonces cuando decidió poner en práctica sus conocimientos para crear una obra propia, asumiendo tanto la programación como el apartado artístico y la música.
El desarrollador también ha destacado la importancia del aprendizaje autónomo y de los recursos disponibles en internet. A su juicio, cualquier persona interesada puede comenzar a aprender a crear videojuegos gracias a los tutoriales y materiales formativos accesibles en la red.
Aunque actualmente reside en Madrid, Tori reconoce que echa de menos su tierra y que volver a Cádiz y sentir la brisa del mar sigue siendo un momento especialmente emotivo para él.
El potencial de los videojuegos independientes
Durante la entrevista, Tori también ha reflexionado sobre las oportunidades que ofrece el mercado de los videojuegos independientes, especialmente gracias a las plataformas digitales y a la popularidad de las retransmisiones y los vídeos de creadores de contenido.
Frente a las grandes producciones, que necesitan inversiones elevadas y suelen asumir mayores riesgos económicos, los proyectos independientes permiten explorar conceptos más originales y estilos visuales diferentes. El desarrollador considera que crear videojuegos de menor escala, pero con propuestas completas y bien definidas, puede convertirse en una actividad profesional sostenible a largo plazo.
Con el éxito de The Plant Shop, este creador chiclanero demuestra cómo un proyecto desarrollado por una sola persona puede alcanzar una gran audiencia sin el respaldo de una gran compañía.
Su experiencia deja también un mensaje para quienes sueñan con dedicarse a esta industria: aprender por cuenta propia, aprovechar las herramientas disponibles y atreverse a desarrollar una idea pueden ser el primer paso para convertir una vocación en una oportunidad profesional.




















